Los concesionarios de las principales playas de Calvià advirtieron ayer de las pérdidas que les ocasiona la “competencia desleal” por parte de negocios que alquilan hamacas y sombrillas a los turistas por un día a precios muy por debajo de las tarifas oficiales que se cobran en los arenales.

Esa competencia se evidencia especialmente en las playas de Peguera, con reducciones en la facturación de hasta el “50%” en algunos sectores del litoral respecto al año pasado, según informó el concesionario Juan Navas, de la empresa Aroa-Zoe.

Navas expuso estos datos durante un encuentro con medios de comunicación en la playa de Palmira (Peguera), al que asistieron también Carlos Comino (empresa Good Service), que lleva la playa de Magaluf; Toni Sitges (compañía Simepla, de Santa Ponça) e Isabel Mas (empresa Mallorca Offshore Boat SL, de Son Maties). También asistió el portavoz municipal de Esquerra Oberta de Calvià, Alfonso Rodríguez Sánchez, quien lamentó los perjuicios causados a estos empresarios y anunció que esta semana tiene prevista una reunión con representantes del gobierno municipal (PSOE-SSPC) para tratar la cuestión.

Dos euros al día

Algunas de las empresas que se dedican al alquiler de estas hamacas y sombrillas tienen acuerdos con touroperadores para comercializar este material playero en los propios hoteles, según explicaron concesionarios de arenales.

Los precios que ofrecen (en torno a los dos euros al día por hamaca y los 50 céntimos diarios por sombrilla) son sensiblemente inferiores a los importes oficiales vigentes en las playas (4,50 euros por tumbona al día y otros tantos por la sombrilla).

Los concesionarios recuerdan, sin embargo, que ellos deben hacerse cargo del mantenimiento general del litoral, asumiendo la contratación de socorristas y la limpieza, además de tener contratado un seguro de responsabilidad civil.

“Mismos impuestos”

“En cambio, ellos no tienen que pagar nada”, se lamentó Navas. “Yo lo que pido es que al menos paguen los mismos impuestos que yo y que paguen también la mitad de los socorristas y de la limpieza”, agregó este concesionario de las playas de Peguera, que aseguró que, si la situación no cambia, se plantea renunciar a la explotación.

La presencia de bañistas que van a la playa con sus hamacas y sombrillas alquiladas -ya sea en el hotel o en algún negocio- se ha incrementado este verano, aunque ya se venía produciendo en los últimos años. Junto a los arenales de Peguera, el de Son Maties es otro en el que se da este fenómeno aunque en menor medida, como afirmó Isabel Mas. En la playa grande de Santa Ponça, según refirió Sitges, aún no hay ninguna empresa que se dedique a este negocio, pero expresó su temor a que acabe por extenderse.

Consultado al respecto, el ayuntamiento de Calvià informó de que está en contacto con Demarcación de Costas y que periódicamente se realizan comprobaciones, aunque se reconocen las dificultades de actuar contra un negocio legal de alquiler de material para la playa.