J. MATEU. FORNALUTX.
Sin incidentes, pero aún con los ánimos caldeados, especialmente con los periodistas y algunos asistentes.
"It´s ridiculous" ("Es ridículo"), comentaba una turista británica viendo la escena de los jóvenes intentando conducir al toro atado con las cuerdas por las calles del pueblo. Como respuesta recibió un sonoro "Si no t´agrada, barco!", con el brazo en alto señalando la salida del pueblo, que fue aplaudido efusivamente por los que observaban la escena.
La tensión que se respiraba entre los fornalutxencs era evidente aunque no llegó a estallar y la fiesta se celebró con normalidad.
El gran despliegue de la Guardia Civil era también observado con humor por los vecinos. "¡Ni que fueran a detener a La Paca!", comentaban unos jóvenes entre carcajadas tras la noche de fiesta.
Los periodistas –hubo más que nunca– también fueron objetivo de algunos asistentes. Aunque no se impidió su trabajo, su presencia resultaba molesta para algunos y fue recibida con sorna. "¡Cuidado con lo que dices que lo van a escribir!" o "Escriben, escriben...", fueron algunos de los comentarios que se escuchaban al paso de las cámaras.
Al final del acto, las declaraciones a los medios del alcalde, Joan Albertí, que defendió el correbou y las modificaciones introducidas por el consistorio en la fiesta, terminaron con una sonora ovación de los congregados.
La performance de Anima Naturalis el pasado 29 de agosto había caldeado el ambiente durante toda la semana y los incidentes registrados tuvieron su réplica en blogs y en Facebook, desde donde defensores y detractores del correbou intercambiaron opiniones y recriminaciones. Algunos participantes en los foros de internet también habían criticado la labor de los medios de comunicación.
Al final, el toro Juguete protagonizó un tranquilo correbou que duró poco más de media hora.