Calvià. Drástica reducción en las cajas que hacen los bares de los hoteles
I. MOURE. CALVIÀ.
Concluida la fase álgida de la temporada turística en Calvià, los hoteleros hacen balance. Y la conclusión es agridulce dependiendo de dónde se ponga el acento en la interpretación. De un lado, los niveles de ocupación han sido iguales o en algunos casos ligeramente superiores a 2009 con lo que se demuestra que el municipio no ha perdido músculo en su principal motor económico, pero responsables hoteleros señalan que esto se ha conseguido con importantes rebajas de precios, lo que significa que la rentabilidad ha descendido.
En Peguera, el sector corrobora esta realidad. Fuentes de la asociación hotelera de la localidad señalan que en julio –cuya primera quincena siempre es mala desde el punto de vista de la llegada de turistas– se acabó con una ocupación media en torno al 80 por ciento. Estas mismas fuentes destacan que agosto "ha ido bien", con situaciones de lleno total. Para septiembre, la previsión es mejorar los datos del año pasado, para lo que confían en el buen comportamiento de las reservas de última hora.
Dicho esto, viene el ´pero´. "Para los precios, para la rentabilidad, no ha sido una mejor temporada que en 2009. Todo el mundo ha tirado de ofertas", apuntan en la asociación hotelera de Peguera, donde remarcan el efecto imitación de este tipo de medidas en todo el sector. "Si un hotel empieza haciendo descuentos, después nadie se quiere quedar al margen", apuntan.
Por 30 euros
Los precios se han llegado a rebajar hasta un 30 por ciento en Santa Ponça, como explica el presidente de la asociación hotelera de este núcleo calvianer, Antoni Roses, quien apunta que en julio y agosto ha habido hoteles de tres estrellas que han ofertado el ´todo incluido´ por entre 28 y 30 euros.
La clave del problema, remarca Roses, es que el turista que llega gasta muy poco. "En Santa Ponça, todos los establecimientos hemos bajado las cajas que hacíamos con los bares hasta en un 30 por ciento. Como dato anecdótico, las gobernantas de los complejos de apartamentos turísticos nos dicen que jamás habían visto cocinar tanto a los clientes", manifiesta el responsable hotelero.
Palmanova-Magaluf
En el caso de Palmanova-Magaluf, uno de los epicentros turísticos de Balears con sus 30.000 plazas repartidas en un centenar de alojamientos, la temporada alta ha discurrido más o menos por los mismos senderos que el pasado ejercicio.
El mes de julio cerró con un 88,9 por ciento de ocupación y agosto lo hizo con un 84,5 por ciento, según datos facilitados por el presidente de la asociación hotelera de Palmanova- Magaluf, Sebastià Darder.
Peor comportamiento han mostrado los meses de abril, mayo y junio, que con ocupaciones del 60, 65 y 75 por ciento, respectivamente, han estado por debajo de los porcentajes en esos mismos periodos de 2009.
Darder indica que, desde el punto de vista de la rentabilidad, cada establecimiento hotelero deberá hacer balance en función de los precios que haya ido estableciendo durante estos meses.
Respecto al final de temporada, todos los dirigentes hoteleros consultados coinciden en que la mayoría de los establecimientos irá cerrando paulatinamente a lo largo del mes de octubre, coincidiendo con la hibernación turística que sufre cada año el municipio.