PEP CÓRCOLES. CRESTATX.
El propietario de la compañía Acasa, Antoni Cerda, presentó ayer una denuncia ante la conselleria de Sanidad por un vertido de aguas fecales en la urbanización de Crestatx. Cerdà considera que amenaza el acuífero desde el cual su compañía suministra agua a la ciudad de Alcúdia.
De la misma forma el PP de sa Pobla presentó también una denuncia ante la conselleria de Medio Ambiente.
El problema se remonta al mes de mayo. Una tormenta provocó el hundimiento de una porción importante de la calle Olivera. Bajo el gran socavón se observa la existencia de una sima (avenc) por lo que los vecinos presumen que el agua ha ido socavando los cimientos de la calle. El mayor problema de este incidente se centra en que después de hundirse el vial quedó expuesta una conducción de aguas fecales que al final se rompió. Los vecinos denuncian que desde entonces se vierte al interior de la sima.
El alcalde, Joan Comes, ha hablado en diferentes ocasiones con los vecinos. Sostiene que "la urbanización no ha sido recepcionada por el Ayuntamiento y que por tanto no es pública. Nosotros estamos intentando contactar con la promotora para pedirle que lo solucione", dice.
Acerca de las denuncias opina que "está bien que el PP denuncie el caso; así sabremos si ellos mismos son responsables. Han gobernado muchos años y no han hecho nada por recepcionar esta urbanización". Comes agrega que "hace quince años que está finalizada y por dejadez del PP no se ha hecho".
Los vecinos insisten en que "al margen de discusiones políticas existe un problema que puede derivar en delito ecológico pues continúan vertiéndose aguas fecales al subsuelo". Los mismos vecinos agregan que "el Ayuntamiento no puede desentenderse tan fácilmente ya que otorga licencias de construcción y certificados de fin de obras. Creemos que tácitamente ha recibido la urbanización", dicen.