Entrevista a Antoni Rami, ex portavoz municipal de Calvià y presidente de asociación cívica balear
I. MOURE. CALVIÀ.
El ex portavoz y ex alto cargo del ayuntamiento de Calvià Antoni Rami (Barcelona, 1956) quiere ocupar un papel central en el tablero político del municipio tras las próximas elecciones. Después de abandonar el Consistorio por sus discrepancias con Delgado y darse de baja como militante del PP, Rami ha impulsado la creación de Asociación Cívica Balear y pretende constituir una agrupación de electores con la que concurrir como candidato a los comicios del año que viene.
– ¿Ha tenido algún contacto con Delgado desde que dejó el Ayuntamiento?
– Ni él me ha llamado ni yo tampoco. Alguna vez hemos coincidido.
– Daba la impresión de que usted había salido escaldado de su experiencia política en Calvià. Pero ahora dice que vuelve a la política...
– Yo salí [del Ayuntamiento] convencido de que Delgado no es una persona de fiar. Pero la política es inevitable. Lo único que podemos conseguir es hacerla mejor o peor. A mí sólo me mueve poder explicarles en un futuro a mis nietos que intenté dejarles un mundo mejor.
– Visto en perspectiva, ¿puede decir qué desencadenó la ruptura con el PP local?
– Había gente a quien le daba miedo que yo fuera el que tomase las decisiones. Y cuando empecé a explicar las cosas que ahora estoy defendiendo, como la transparencia, parece que se asustaron. Yo proponía por ejemplo someter a una auditoría anual las cuentas del partido
– ¿Cuál es su futuro político en el municipio?
– Estamos construyendo una alternativa para estar en el Ayuntamiento. Tenemos el planteamiento de crear una agrupación de electores independientes, para lo que necesitamos mil quinientas firmas. Si las conseguimos y después se traducen en votos, eso significa dos regidores. Pero, si no lo vemos claro, no presentaremos candidatura. En cualquier caso, para septiembre lo tendremos decidido.
– Por lo que explica, entiendo que a lo que aspira es a ser decisivo en un futuro juego de coaliciones.
– El objetivo sería que en las próximas elecciones en Calvià no hubiese mayoría absoluta. Las mayorías absolutas son fatales. La de la última legislatura ha sido un desastre. El gobierno municipal se ha tumbado a la bartola.
– ¿Alguna preferencia a la hora de los pactos?
– Sólo pactaremos con quien garantice nuestras condiciones.
–¿Cuáles?
– Apostamos por medidas para hacer de Calvià más competitiva y crear más empleo. Y defendemos un cambio en la forma de hacer política, impulsando la participación mediante la convocatoria de referéndums a través de internet sobre las decisiones importantes. Queremos también más transparencia en la administración, siguiendo el modelo escandinavo.
– ¿Cuál sería su primera medida si tuviese responsabilidades de gobierno?
– Mi primera medida sería adelgazar tanto el sueldo como el número de políticos y asesores. Hay que recordar que los políticos, entre concejales y asesores, le cuestan a Calvià tres millones de euros al año. Y eso no puede ser. Yo creo que ese gasto se puede reducir a un millón.
– ¿Quién le acompaña en este proyecto?, ¿tienen algún ideario definido?
– Gente que ha estado en el PP de Calvià, que no ha estado nunca en política, incluso algún militante del PSOE. También gente que ha estado en otros partidos. No ofrecemos una alternativa más, queremos un cambio en la cultura política. Queremos democratizar la democracia.
– ¿Se siente más aliviado después de dejar el Partido Popular?
– No estoy más aliviado por haber dejado el PP. Pero sí lo estoy por estar fuera de una disciplina organizativa. Nosotros [Asociación Cívica Balear] somos los que decidimos y no tenemos que llamar a una dirección regional para consultar nada. Es evidente que estar dentro de un partido grande te da más fuerza en el campo de la acción política. Pero el precio es la falta de flexibilidad.