Fires i festes de Manacor. Arrancan diez días de celebraciones populares
S. SANSÓ. MANACOR.
Tòfol Pastor i Noguera ´Pífol´ (Manacor, 1920) rememoró ayer durante el pregón inaugural de la Fires i Festes de primavera, la importancia de las industrias perlera y maderera en la evolución de la industria contemporánea de la ciudad. "Era lo único que me quedaba por hacer", añadió, "organicé la ferias de muestras en 1969, he sido jurado de la desfilada de carrozas, he confeccionado durante mucho tiempo la de las Perlas Majorica, presenté a Guillem d´Efak como pregonero en el 86, y presidí como regidor de Cultura las Fires i Festes de 1991".
´Pífol´, un hombre polifacético que también es un experto actor y retratista (más de 300 dibujos de famosos y anónimos del municipio así lo atestiguan), después de estudiar con los Teatinos en Son Espanyolet, la muerte de su padre hizo que tuviera que volver a Manacor y se pusiera a trabajar. A los doce años ya era carpintero en el pequeño taller de Can Granot en la avenida de Na Camel·la. A los veinte ya diseñaba los muebles que realizaba. Poco después cambiaba el oficio para ser contable y dependiente de los pequeños almacenes de Can Vengo.
Pero donde más le ubica la gente manacorina es en las céntricas Perlas Manacor (posteriormente absorbidas por Majorica), como encargado de compras durante más de 30 años. Casi 45 años de vida dedicados a lo más clásico del tejido industrial de la capital del Llevant.
Pese a su conocido carácter humorístico, hilvanó un pregón sobrio "sin referencias ni a la mili ni a la crisis", otorgando al motor económico y social de la ciudad un papel predominante, compensado con un panorama artístico a alto nivel.
Imprescindibles Cossiers
El tradicional grupo de baile salió por segunda y última vez en 2010 (la primera fue el pasado domingo durante el día del Sant Crist) por las principales calles de Manacor. Eran las cinco de la tarde cuando salía la nueva Dama desde su casa en el barrio de Sant Catalina y se iniciaba la fiesta más popular. Es peuet, sa balanguera llarga y curta, es broquers y sa processó deleitaron a los incondicionales que les llevaron en volandas, tres horas y media después, hasta el claustro de Sant Vicenç a punto para el pregón.
Ayer también a las 18 horas se inauguró la exposición de trabajos de los alumnos del centro sociocultural del Consell, en la calle Pío XII.