EFE. PALMA
El director ejecutivo del Instituto Mallorquín de Servicios Sociales (IMAS), Jesús Mullor, inspeccionó hoy la residencia de ancianos Cas Notari de Porreres y negó que las personas que viven en ese geriátrico privado estén mal atendidas, como había denunciado el sindicato UGT.
El IMAS indica en un comunicado que Mullor ha visitado esta mañana el centro junto a responsables del área de autorizaciones, inspección y registro de la institución para "conocer in situ la situación de los trabajadores y personas usuarias".
"En estos momentos no hay ninguna circunstancia que haga que las personas residentes tengan un déficit de atención grave o se encuentren en peligro", indica la entidad pública asistencia, que agrega que este dictámen coincide con el de la policía nacional, personada en Cas Notari ayer y hoy.
UGT ha dirigido hoy una carta al presidente del IMAS, Jaume Garau, solicitándole que investigue las "irregularidades" que padecen los usuarios y trabajadores del geriátrico de Porreres.
Según el sindicato, desde noviembre del año pasado no ha pasado ningún médico por Cas Notari, donde desde mediados del mes pasado no se atienden "las necesidades básicas vitales de los usuarios", que carecen de la alimentación necesaria y sufren de una higiene deficiente.
Los trabajadores del centro también denuncian que la empresa gestora, Picalba Properties, está apercibida del corte de la electricidad y ya ha sufrido la interrupciones del suministro del gas.
Pese a no considerar "graves" las carencias de la residencia, el IMAS anuncia que mantendrá un "seguimiento de la residencia de Cas Notari en los próximos días hasta que se solventen todas las deficiencias detectadas.