Miquel Nadal. Ex alcalde socialista de Binissalem
J. FRAU. BINISSALEM.
Miquel Nadal, alcalde de Binissalem por el PSOE entre los años 2001 y 2007, ha anunciado su marcha de la política activa después de una trayectoria que se inició en 1983, año en que ejerció por primera vez de concejal en el ayuntamiento de Binissalem. Se va para facilitar la regeneración del partido socialista.
–¿Cuáles son los motivos de su marcha después de 27 años en política?
–Después de que el PSOE perdiera las elecciones de 2007, tenía claro que debía haber un cambio. Siempre he tenido en la cabeza la despedida. Ahora es un momento propicio para rearmar el partido de cara a las próximas elecciones, con la gente que la formación considere más oportuna.
–¿Quién será su sucesor al frente del partido en Binissalem?
–Ahora la portavoz es Polita Crespí. Sin embargo, todavía es pronto para hablar de candidatos a la alcaldía.
–¿Cómo valora la situación actual del Ayuntamiento, con un PP que gobierna en minoría?
–El PP ha aguantado tres años en minoría y se supone que llegará a final de legislatura. Ellos intentan consensuar los temas, aunque a veces hemos criticado que no ha sido así. Ahora, el tema más complicado son las actuaciones que deben hacerse en el polideportivo municipal. Seguro que los grupos llegan a un acuerdo.
–¿Cree que el PSOE recuperará el poder municipal?
–El partido está capacitado para recuperar el tiempo perdido. Hay que tener en cuenta que, a nivel municipal, el PSOE tenía más tirón que el PP, partido que en los comicios autonómicos y nacionales ha ido por delante. Ya se sabe que en los pueblos, la gente vota a las personas más que a las siglas políticas.
–¿De qué logros se siente más satisfecho de su etapa como alcalde?
–Hay que decir que las cosas se consiguen en equipo y no por parte de una sola persona, y con el dinero de todos. Lo que más valoro de mi etapa en la alcaldía es la proximidad con la gente. A nivel de proyectos, hicimos una apuesta muy fuerte por los servicios sociales en un tiempo en que nadie hablaba de ello. Fuimos pioneros en servicios como las viviendas tuteladas o la ayuda a domicilio, y es algo que reconoce incluso el actual equipo de gobierno del PP.
–¿Con qué obras de las realizadas se queda?
–La construcción del colegio y el instituto fueron muy importantes, al igual que el casal de Cultura de Can Gelabert, que fue comprado en la primera legislatura cuando estaba casi en ruinas. También costaron mucho las primeras viviendas sociales, que eran de promoción municipal. No lo volvería a hacer porque fue muy difícil.
–¿Y qué le produce mal sabor de boca?
–Hay muchas cuestiones no realizadas. Me sabe mal no haber solucionado todas las pequeñas demandas de la gente, pero no había medios para ello.
–Se va en un momento de máximo desprestigio de la política.
–Es horroroso lo que está pasando. Creo que será difícil que la gente recupere la confianza en la política, pero si no es así...¿hacia dónde vamos?.