Manacor. Nuevos problemas añadidos al abastecimiento básico de la ciudad
S. SANSÓ. MANACOR.
El exceso de cal y nitratos, combinado con distintos problemas de presión y mantenimiento en la red, han provocado el descenso del consumo de agua potable en el casco urbano de la ciudad de Manacor en un 35,5% desde 2003, según el último estudio de sostenibilidad de la concejalía de Medio Ambiente. De esta forma, se ha pasado de un consumo de 220,9 a 142,4 litros por habitante y día. En términos absolutos ello supone una caída de 1,1 millones de metros cúbicos de agua durante el periodo de años estudiados (de 4,5 a 3,4 m3).
La tendencia viene a refrendar los análisis recientes efectuados por el Ayuntamiento y la empresa que mantiene la concesión, Aguas Manacor, y que no recomendaban su consumo en gente mayor, embarazadas o grupos de riesgo. Con lo que los habitantes del núcleo principal (algo más de 30.000 habitantes), han tenido que recurrir al agua embotellada en unos casos, o volver a usas los pozos como antaño.
Fugas preocupantes
Asimismo, técnicos del área medioambiental y la Agenda Local 21, han detectado un preocupante número de fugas de agua en el circuito local, lo que hace que casi mil millones de litros provenientes de los pozos municipales se desperdicien antes de llegar a su destino. Lo que representa un 27,1% del flujo perdido (57,6 litros por habitante y jornada).
El estudio de sostenibilidad prevé bajar el porcentaje de pérdidas para situarlo pronto por debajo del 20%. "Son infraestructuras hechas hace más de 25 años y con unos materiales que hoy en día no podrían utilizarse por su riesgo de rotura", confirmó el técnico, Pedro Bergas. En este sentido, Pedro Rosselló, regidor de Medio Ambiente, anunció un acuerdo con el Govern para que éste financie un estudio detallado que determine los puntos exactos de fuga.
OPINIONES DE LOS CIUDADANOS
MANOLA DE LA ROSA
Ama de casa
"Sólo sirve para fregar los platos y el suelo, pero en casa ni la consumimos ni cocinamos con ella. Hay días que hasta sale con un extraño color amarillento"
BEL MASCARÓ
Jubilada
"A veces deja posos de tierra o algo parecido. Compro una media de dos paquetes de seis botellas cada semana, y relleno cuatro o cinco garrafas de un pozo familiar"
JOANA MARIA NICOLAU
Ayudante de dependienta
"No es buena. Vivo en el campo y disponemos de un pozo con cisterna, por lo que no empleamos casi ni una gota de la que sale del grifo. No nos hace falta"
XISCA OLIVER
Desocupada
"Utilizamos el agua del suministro para la ducha, y la cabeza pica. Es mala, y para beber recurrimos a una cisterna de familiares o la compramos embotellada"
MIQUEL MASCARÓ
Fontanero
"Es pésima. No es apta para el consumo, ¡ni pensarlo!. Soy fontanero y muchos daños de grifos, termos y electrodomésticos son motivados por la cal y sal"
RAÚL RODRÍGUEZ
Repartidor
"Es un gasto inmenso. Somos cuatro personas en casa y a diario agotamos unas cinco botellas de litro y medio. Y en verano aún más. Resulta demasiado caro"