Sant Joan. Romería en el cuarto domingo de Cuaresma
S. SANSÓ. SANT JOAN.
Varios centenares de personas acudieron ayer durante todo el día hasta el santuario de Consolació de Sant Joan para celebrar el día de los panes y los peces, una tradicional efeméride que recuerda el milagro durante el cuarto domingo de Cuaresma.
Poco después de las diez, la romería se citaba a las puertas de la parroquia local para, autoridades y xeremiers al frente, emprender el camino de subida a través de la avenida de Bartomeu Bauçà i Oliver. Una hora después se oficiaba la misa solemne en honor a la Virgen que da nombre a la ermita.
Pero lo que realmente distingue a la jornada es la degustación de las tradicionales galletas elaboradas de forma austera con harina y agua, de distintas formas y tamaños, pero siempre con los mismos motivos: cinco panes y dos peces. "Las elaboramos el pasado martes y las embolsamos un día después", comentaba Antònia Matas, quien ayer las vendía en la casa de Cas Donat junto a la iglesia. "Hoy en día ya se les añade un poco de manteca de cerdo, pero antes ni eso. Por eso aguantan hasta un año seguido sin pasarse", insistía tras el mostrador.
Tras el oficio religioso, los miembros del ayuntamiento de Sant Joan, comandados por su nuevo alcalde, Joan Magro (PP), comprobaron la dureza de las pastas, repartidas de forma gratuita a todo aquel que se quedó hasta el final del sermón. En la explanada exterior, la megafonía ambientaba la venta de las también típicas panades de peix, que junto a otros productos ofrecían los Quintos del 89.
Todavía de mañana, el grupo folclórico Aires de Pagesia demostró sus dotes en el ball de bot infantil. Por la tarde fue el turno del baile para adultos y la actuación de la Banda Municipal de Petra.