Capdepera. Caduca una licencia para demoler un edificio con valor sentimental
T. OBRADOR. CAPDEPERA.
El valor sentimental del edificio de Ca ses Monges Franciscanes en Capdepera, concretamente situado en la calle Gómez Ulla, puede finalmente prevalecer sobre intereses privados. El permiso de demolición que concedió el Ayuntamiento a la inmobiliaria propietaria ha caducado, y próximamente se abrirá el pertinente expediente, lo que implicará que la titularidad tenga que volver a presentar su proyecto. Todo ello abre la posibilidad de que aún pueda salvarse el complejo que ocuparon las religiosas hasta finales del siglo XX, para destinarlo, todo apunta, a usos sociales y culturales.
La imagen actual de Ca ses Monges Franciscanes es de grave abandono. El tejado está muy deteriorado, algunas estructuras están en ruina, la reja exterior está prácticamente por los suelos y el hecho de que no haya los pertinentes cierres permite que cualquiera pueda entrar.
Al marcharse las religiosas, muy recordadas por sus funciones eclesiales, sanitarias y educativas-formativas, se planteó la posiblidad de que el Consistorio promoviera una residencia. No obstante, el terreno arcilloso, inestable, frustró el plan. En 2005, una inmobiliaria compró Ca ses Monges Franciscanes, anunciando su intención de construir 16 apartamentos, adaptándose a las normas urbanísticas y procurando respetar el estilo arquitectónico tradicional. Hubo presión de Esquerra Unida+Els Verds e incluso la Federación de vecinos, a fin de conservar el edificio, pese a no estar catalogado patrimonialmente. ARCA también ha intercedido en este caso. Con mandato de PP-Es Grup se hizo una suspensión cautelar de la licencia de demolición, que siguió tramitando, en la presente legislatura, PSOE-UCapUM-PSM-EU+EV, hasta que fue levantada en julio de 2008.
En un sitio envidiable, con privilegiades vistas y múltiples potencialidades de cara al ocio, la salud o la actividad sociocultural, aguanta Ca ses Monges Franciscanes. El dinero y la voluntad, claves de su futuro.