J. F. SENCELLES.
La brigada de obras del ayuntamiento de Sencelles está procediendo estos días al adecentamiento del trazado del camino de Son Pou. Se trata de una antigua vía, de unos dos metros de anchura y 600 metros de longitud, que sirve de conexión entre los caminos de la Mànega y la carretera de Sencelles a Pina.
Este camino público, que llevaba décadas en desuso, conduce hasta un antiguo y arcaico sistema hidráulico tradicional, la Bassa de Son Pou, que tenía un aprovechamiento agrícola y ganadero.
Esta balsa, junto con la de Laià, Sonarrossa y la de sa Llentia, son las cuatro más conocidas del término municipal de Sencelles. La Bassa de Son Pou actualmente está en parte llena de sedimentos, aunque continua recogiendo las aguas que empapan las tierras bajas de la parte sur de la localidad.
Los trabajos han consistido en la limpieza de los márgenes del camino, que llevaba más de 30 años sin efectuarse. Para impedir la proliferación de hierbajos se ha procedido a cubrir el pavimento con piedras recicladas, procedentes de derribos.