Campos. Los detalles clave de un pleno que ha pasado a los anales de la historia local
T. OBRADOR. CAMPOS.
El pleno de la moción de censura sigue dando que hablar. Muchos vecinos coinciden en señalar que pueden hacerse múltiples lecturas de lo ocurrido. El hecho de que finalmente no prosperase por la división del voto en Campos pel Canvi (CpC) obedece, segun considerable gente, a estrategias, decisiones y gestos de ultimísima hora.
Que Guillem Ginard (UM) no se refiriera públicamente, en la primera parte de su discurso, a la intención –anunciada pocos días antes a los medios de comunicación– de dimitir del cargo para favorecer así el cumplimiento del pacto postelectoral con CpC pese a la reciente destitución de dos ediles progresistas, propició cierto desconcierto y nerviosismo.
De no ser por la propuesta alternativa de Joan Juan (CpC), de reunirse los tres partidos de cara a impulsar un gobierno de concentración, muy posiblemente la número uno conservadora, Margalida Ginard, hubiera obtenido el respaldo necesario para ser la nueva alcaldesa. Un mensaje de móvil sms de un cargo de UM sentado entre el público y dirigido al alcalde Pellisseta, instándole a que pidiera un receso, y el inmediato parón de varios minutos –autorizado por la presidencia del pleno, en manos del PP–, contribuyeron en gran medida al desenlace final. Tras una reunión de jerifaltes con los protagonistas locales, al reemprenderse la sesión el aún alcalde Ginard clarificó su postura ante el pueblo: "Presentaré la dimisión si no prospera la moción, y se elegirá nuevo alcalde", abogando por el cumplimiento del pacto con CpC e incluso garantizando el apoyo de UM al candidato nacionalista Joan Juan.
Hasta el próximo 5 de enero, en el que se celebrará un nuevo pleno para conocimiento y aceptar su dimisión, Ginard (UM) es el primer edil en funciones. A partir del mismo martes, habrá un plazo de diez días para convocar otro pleno extraordinario para proclamar al sucesor. Entre tanto sería alcaldesa en funciones la regionalista Francisca Sureda, edil de Fiestas y Servicios Sociales, y delegada de sa Ràpita.
El deseo de UM es que se restablezca cuanto antes mejor la alianza "y se continúe trabajando a máximo rendimiento a beneficio de Campos", apostando por el 9 de enero, fiesta patronal, como la jornada del relevo oficial en la posesión de la vara.
El jueves, Pellisseta consideró: "Juan se merece el respeto de todos por su trayectoria de casi veinte años en el Ayuntamiento. Le animo a que sea el próximo alcalde, pero entiendo que es una decisión personal suya". Sobre posibles entendimientos a tres bandas (CpC, UM y PP), el alcalde en funciones reiteró: "UM no quiere ser cómplice de un partido (en alusión al PP) que nos puso el cuchillo en el cuello con la moción de censura y que llevó a cabo una nefasta gestión". Y confesó: "Enseguida que se proclame nuevo alcalde marcharé de vacaciones, necesito aire".
También transcurridas ya muchas horas después del tenso pleno de la moción de censura, Ginard (PP) comentó: "Abundante gente nos anima y dice estar avergonzada de Campos por quienes gobiernan en la Sala". La portavoz del PP añadió: "Nosotros podemos ir con la cara bien alta pero otros (en alusión a miembros y simpatizantes de CpC) van con la cabeza agachada por faltar a la palabra dada".
Juan se expresó convencido de que, pese a la división del voto de CpC, se obró en consecuencia: "La gente ha entendido nuestra postura, la más coherente, en clave de pueblo y no de lucha por las sillas". Sin embargo, CpC pide disculpas "a aquellas personas que puedan sentirse ofendidas". Juan sigue abogando por un acuerdo de consenso entre CpC, UM y PP, poniendo luego la alcaldía "sobre la mesa". Insistió en autodescartarse él como sucesor de Pellisseta –aunque no con tanta rotundidad de días anteriores–, dando opción a otras personas como el independiente Guillem Vidal. De Ginard (UM) dijo que finalmente hizo "un ejercicio de responsabilidad al dimitir". "CpC recupera sus 1.133 votos y se parte de nuevo de cero". A Ginard (PP) le pide "que reflexione", recordándole que "se informó hasta el último momento al PP de que CpC tenía derecho a respirar y no ahogarse, anunciándole de antemano las abstenciones si Pellisseta dimitía".