Comarcas. La patronal advierte de problemas de cobertura en 10 municipios
I. MOURE. PALMA.
"La calidad del servicio de telefonía móvil puede deteriorarse si no se amplía la red de antenas". La frase la pronuncia un portavoz de Redtel, la patronal que reúne a los principales operadores de telefonía móvil, en referencia a la situación de la cobertura en una decena de municipios de Mallorca. Redtel considera que esta situación se agrava con iniciativas municipales como la aprobada recientemente por el ayuntamiento de Marratxí, que apuesta por que las compañías instalen sus antenas repetidoras fuera del casco urbano.
Desde la patronal –que agrupa a Telefónica, Vodafone, Orange y ONO– se apunta que "la gente quiere cada vez más servicios de telefonía móvil, para enviar fotos, ver la televisión o conectarse a internet, y eso requiere una mayor red de infraestructuras".
Redtel asegura que, tras alertar hace más de un año de las dificultades para garantizar un correcto servicio en determinadas zonas de la isla, "no se ha producido ninguna evolución" a la hora de facilitar por parte de las administraciones municipales el despliegue de antenas, de forma que "el problema sigue latente".
Una decena de municipios
Como ya se informó en su día, los municipios en cuestión son los de Manacor, Felanitx, Marratxí, Andratx, Pollença, Alcúdia, Son Servera, sa Pobla, Montuïri y Muro. "En Palma, en cambio, sí que hemos notado una evolución y más flexibilidad. Y la cobertura es buena. Los problemas los solemos encontrar en municipios pequeños y medianos", declara un portavoz de Redtel.
Marratxí y Puigpunyent
Recientemente, ha habido municipios que han aprobado iniciativas instando a alejar las antenas de telefonía fuera del casco urbano. Acciones que son producto sobre todo de la presión vecinal, que recela de los efectos que tienen en la salud este tipo de instalaciones. Es el caso de Marratxí. La semana pasada, el pleno ratificó una medida en este sentido y, además, estableció que las mencionadas infraestructuras no podrán situarse a menos de 200 metros de espacios de protección sensible, concepto que se refiere sobre todo a centros sanitarios y educativos.
También, este año, el ayuntamiento de Puigpunyent promovió un acuerdo para quitar las antenas del pueblo y trasladar las infraestructuras al hotel Son Net, donde se ubica una única instalación de reducidas dimensiones con capacidad para todas las compañías de telefonía.
En Redtel, consideran, sin embargo, que ésta no es la solución. "Las antenas deben estar cerca de las personas. Si no están en el pueblo, vienen los problemas de cobertura y empeora la calidad del servicio", manifiesta el citado portavoz de la patronal, quien agrega que suelen recurrir ante los tribunales esta clase de ordenanzas municipales.
Tras calificar de "mito" la idea de que las antenas tengan efectos nocivos sobre la salud, el representante de Redtel asegura que no se entiende la delimitación de "zonas sensibles". "Es un concepto sin sentido, porque, siguiendo esa lógica, también tendría que ser una zona sensible una tienda de caramelos que es muy frecuentada por niños", afirma.