Llubí. Una anécdota muy comentada en la localidad del Pla
J. FRAU. LLUBÍ.
Lo que empezó como una broma entre amigos que contó con la aquiescencia del alcalde Tomàs Campaner (PP) ha terminado en una sanción a los promotores de una pillería que ha estado en boca de todo el pueblo de Llubí durante meses.
El caso se remonta a finales de julio, cuando un grupo de amigos solicitó al alcalde que, con motivo del sopar a la fresca, asistiese a la "inauguración de una nueva calle" en la localidad en una carta aparentemente formal que, sin embargo, venía firmada por el nombre de la asociación, puta lloro, acompañado de una rúbrica con forma de cabeza de loro.
Los promotores de la iniciativa habían rebautizado la calle Roca Llisa como Carrer den Vila, en referencia a un amigo que vive allí. El día de la cena apareció el alcalde de Llubí, que hacía una ruta por las diferentes mesas de la cena popular. Campaner siguió el juego y destapó la placa como si se tratara de una inauguración oficial, con xeremiers incluidos, en un episodio que puede verse en Youtube.
Sin embargo, en octubre este grupo recibió una carta del Ayuntamiento dando quince días para retirar la placa ya que "el cambio de denominación de una vía pública por una asociación cultural es manifiestamente ilegal". Tuvo que ser un operario municipal quien retirase la placa.
A modo de respuesta, al grupo de puta lloro respondió con la retirada de la placa de la casa consistorial, por lo que el Ayuntamiento les ha impuesto una sanción de 300 euros, más 48,58 euros más para reparar la placa del Ayuntamiento.
El alcalde admite que al principio siguió la broma, pero que al producirse un daño en un bien municipal, ha tenido que abrir un expediente sancionador. "He hecho lo que tenía que hacer", concluye.