T. O. / I. M. CAMPOS / PALMA.
El primer pleno ordinario tras el cese de los dos ediles nacionalistas de Campos pel Canvi, por parte del alcalde, Guillem Ginard, de UM, reunió a más de 130 vecinos y vivió algunos momentos de tensión por el cruce de acusaciones protagonizado por Ginard y el líder de CpC, Joan Juan, quien a comienzos del año 2010 precisamente debía coger la vara de primer edil.
Ginard reiteró sus argumentos de costumbre, si bien como novedad hizo autocrítica y reprochó a la cúpula de UM, en clara alusión a Miquel Àngel Flaquer y a Catalina Julve, que cedieran "al chantaje y a las amenazas" del Bloc, por el hecho de que el tan polémico proyecto del campo de golf con oferta complementaria en Son Baco finalmente se retirara del acuerdo de gobernabilidad del Pacto en el Govern y Consell. El alcalde, que admitió que conserva el cargo gracias a los votos que tras las elecciones de 2007 le dieron los tres ediles de CpC, justificó el cese de Juan y de Guillem Vidal "por la actitud contra Campos de Biel Barceló y de Joana Lluïsa Mascaró, del Bloc".
Ni el PP ni CpC comentaron si prevén o no una moción de censura. Juan, muy disgustado, rechazó que él y compañeros suyos hayan recibido recientemente graves descalificaciones. "Todos tenemos piel y todo tiene un límite", subrayó. El líder de la coalición de izquierdas advirtió: "La boca me hizo mucho tiempo daño de tanto callar", y lamentó que Ginard casi siempre llevara puestas cucales (anteojeras).