Calvià. Bajan las actuaciones policiales por la llegada de menos turistas
I. MOURE. CALVIÀ.
La Policía Local de Calvià ha constatado que este año ha habido una "verdadera avalancha" de prostitutas en las calles del municipio, como aseguró ayer el inspector jefe, Jaume Jaume Marcó. Tras unas temporadas en que el fenómeno de la prostitución callejera parecía controlado, en 2009 se han tramitado más denuncias que nunca desde que entró en vigor la ordenanza de 2004 –hasta un total de 284 actas, un 44 por ciento más que el año anterior.
De acuerdo a la memoria de actividades de la Policía Local, presentada ayer con motivo de la diada de este cuerpo policial, 2009 ha sido también el ejercicio con más detenciones de meretrices. Ha habido 29 arrestos, en virtud de la normativa municipal que equipara la prostitución en la vía pública a una actividad económica que se ejerce sin licencia y a la que, por tanto, se le da la consideración de ilegal.
"Para nosotros, la prostitución en la calle es un problema grave. Hay que recordar que en Calvià no se desarrolla de forma tradicional, y sí de manera violenta, soez, en las principales calles del municipio y en las puertas de los hoteles, por lo que puede afectar al turismo", manifestó Jaume Marcó, quien remarcó que se ha duplicado en verano el número de policías destinados a combatir este fenómeno (de 20 agentes han pasado a 40).
El inspector jefe defendió la postura del Ayuntamiento de perseguir la prostitución en la calle por la vía penal. Lo hizo con el siguiente argumento: "Si (las prostitutas) se colocasen en la puerta de una fábrica de coches, impidiendo el paso de los camiones de suministros, todo el mundo estaría de acuerdo en que sería necesaria una medida proporcional".
Junto a los datos referentes a la prostitución, se expusieron también los relativos al control de ´tiqueteros´, una figura de relaciones públicas a pie de calle que prohibió esta legislatura el Consistorio, al considerar que daba una mala imagen del municipio. El regidor de Seguridad Ciudadana, Bartolomé Bonafé (PP), informó de que, en agosto, se cerraron dos locales de ocio por incumplir la ordenanza, que fija multas de entre 6.000 y 30.000 euros.
Venta ambulante
Por otro lado, los responsables policiales del municipio dieron prácticamente por erradicada la venta ambulante de productos perecederos en las playas. Este año, se han tramitado únicamente por este concepto 35 denuncias. No sucedió lo mismo a principios de verano con la venta ambulante nocturna, que experimentó un gran auge. "Estábamos desbordados, y entonces potenciamos los controles preventivos. A partir de julio, la conseguimos reducir", declaró Jaume Marcó.
Otro dato llamativo que contiene la memoria policial de actividades es la reducción en el número de intervenciones realizadas por los agentes. Si en 2008 la Policía Local efectuó una media de 57 actuaciones diarias, este año han sido 48, una circunstancia que el inspector jefe atribuyó a la llegada de un menor número de turistas durante la temporada alta.
El alto mando policial aseguró asimismo que, para este año, está previsto continuar con los controles de droga a conductores.