I. MOURE. CALVIÀ.
Los integrantes de la junta local del PP de Calvià –de la que forma parte el alcalde Carlos Delgado– se exponen a medidas disciplinarias, que pueden implicar incluso la expulsión del partido, si mantienen la presentación oficial de Manu Onieva como candidato a la alcaldía el próximo sábado en contra del criterio de la dirección balear. Si se llega a abrir un expediente, y el comité de derechos y garantías considera que se ha producido una "infracción muy grave", ésta puede suponer sanciones que van desde la suspensión de militancia por un periodo de entre cuatro y seis años hasta la baja de la formación.
Concretamente, el artículo 11 de los estatutos del Partido Popular nacional califica de "infracción muy grave" la acción de "quienes anticipándose a los procesos electorales internos establezcan o participen en grupos organizados que perjudiquen los intereses o la imagen del partido, con la publicidad o notoriedad de sus acciones".
Anteayer, el vicesecretario general del PP balear, Miquel Ramis, avisó a la junta local de Calvià de "consecuencias reglamentarias" si se mantiene la presentación de Onieva –hombre de la máxima confianza de Delgado– como aspirante a alcalde en un acto multitudinario que se celebrará en el Gran Casino de Mallorca. Ramis no avanzó qué tipo de medidas disciplinarias se podrían tomar.
Comunicación interna
Sin embargo, a principios de mes ya hubo indicios de la postura que podría adoptar la cúpula popular. En una comunicación interna en los días previos a la celebración de las primarias que finalmente se acabaron suspendiendo, el vicesecretario general del PP balear avisó a Onieva de que al actuar al margen de los ritmos electorales que marcan los estatutos podría estar vulnerando el mencionado artículo 11 y, por tanto, podría incurrir en una infracción "muy grave".
Ante la amenaza de posibles suspensiones de militancia, Onieva acabó por anular la consulta. Pero, ahora, la presión de la cúpula del PP balear no ha servido por ahora para que se desconvoque la presentación oficial del sábado. Los estatutos nacionales del Partido Popular consideran también una infracción muy grave la "desobediencia a las instrucciones o directrices que emanen de los órganos de gobierno y representación del partido, así como de los grupos institucionales del mismo".