Comarcas. El suministro a las zonas costeras del migjorn se encuentra en fase de estudio
J. FRAU. INCA.
La interconexión hidráulica de toda la isla de Mallorca avanza con paso firme. El agua procedente del caudal de sa Costera (Sóller), de los acuíferos de s´Estremera y sa Marineta, y de las desaladoras de Alcúdia, Andratx, Son Ferrer y Badia de Palma llegará al municipio de Petra el próximo año y se calcula que a partir del año 2011 pueda abastecer también al municipio de Manacor, punto de partida para distribuir posteriormente el líquido elemento hacia los municipios turísticos del Llevant y el Migjorn.
La Agència Balear de l´Aigua i la Qualitat Ambiental (Abaqua) tiene previsto que, desde Manacor, la canalización del agua se bifurque en dos ramales. Uno de ellos partirá en dirección norte y canalizará el agua hacia el municipio de Son Servera, pasando por Sant Llorenç, mientras que la otra tubería será direccionada hacia el sur para abastecer de líquido a las localidades de Felanitx, Santanyí, ses Salines y Campos y a sus respectivas zonas costeras, más necesitadas durante los meses de verano.
Actualmente, los principales acuíferos de la isla (sa Costera, s´Estremera y sa Marineta) ya están interconectados entre sí y disponen de conexión con las desaladoras de la Badia de Palma, Son Ferrer (Calvià) y Andratx. La inminente puesta en marcha de la desaladora de Alcúdia, hoy en fase de pruebas, permitirá la conexión al eje hidráulico de los municipios del norte de la isla, principalmente Alcúdia, Pollença, sa Pobla, Muro y Santa Margalida. En este último caso, el agua será derivada hasta el núcleo turístico de Can Picafort.
Llegada a Petra y Manacor
La canalización de agua hasta el Llevant mallorquín se ha iniciado mediante la conexión entre el acuífero de Sa Marineta, en Llubí, y el municipio de Maria de la Salut. El próximo paso será la llegada a Petra y a Ariany, un proyecto que ya está redactado y que, según la directora gerente de Abaqua, Margalida Miquel, estará concluido a finales del próximo año 2010. El coste aproximado de esta conexión es de siete millones de euros, presupuesto que incluye la canalización del líquido y la construcción de nuevos depósitos reguladores en diversos puntos.
Posteriormente, se ejecutará el proyecto de conexión hídrica entre Petra y Manacor, con un presupuesto aproximado de 6,5 millones de euros. Miquel calcula que esta obra estará finalizada a finales del próximo año 2011, fecha en la que la capital del Llevant podrá empezar a consumir agua de calidad después de sufrir durante muchos años el suministro de un líquido cargado de nitratos poco apto para el consumo humano.
Los proyectos de canalización de agua entre las distintas localidades contemplan el aprovechamiento de las pendientes naturales para que el agua fluya por su propio peso. Margalida Miquel explica que en las zonas en las que es imposible que el líquido avance por gravedad se instalan bombas impulsoras que contribuyen al encarecimiento del proyecto.
Por otra parte, también se intenta que las canalizaciones se construyan en caminos de titularidad pública porque "de esta forma es más rápido y menos costoso". Cuando no queda más remedio que entrar en terrenos privados, la Administración "intenta siempre llegar a acuerdos con los propietarios", explica Miquel.