Inca. Polémicas obras en la calle Murta
P. C. INCA.
La acera de la calle Jaume Armengol, de piedra picada, quedará interrumpida a la altura de la esquina con la calle Murta y a partir de allí proseguirá adoquinada. Los vecinos de la zona están revolucionados e indican que "esto va a ser un colorín colorado". Para añadirle más ingredientes al caldo, cabe indicar que la situación de esta obra es en pleno casco antiguo de Inca, en una zona donde hay muchos inmuebles antiguos y protegidos por el catálogo municipal.
Uno de los edificios más emblemáticos de la zona es el antiguo celler de sa Travessa. El propietario del establecimiento ha presentado una alegación argumentando que las losas de piedra viva que están situadas frente a la bodega datan del siglo XVII y están catalogadas. Fuentes técnicas del Ayuntamiento de Inca manifestaron ayer que se va a aceptar la alegación y las losas se respetarán. Se las enmarcará con una pletina de hierro para destacarlas del resto del adoquinado.
Ayer el vecindario recogió firmas y se presentaron en el registro municipal. Una de las afectadas indicó que "además de ello hemos hablado con el teniente de alcalde (Rafel Torres) porque consideramos que esto no es adecuado para nuestra calle".
El propio Torres reconoció ayer que "no hay dinero para hacer otro tipo de proyecto". El edil explicó que "se trata de obras del Plan E. Cada una de ellas tiene el presupuesto cerrado y aprobado por Madrid. Cada euro que gastemos de más hemos de pagarlo nosotros", puntualiza. El teniente de alcalde agrega que "en las obras de Jaume Armengol ya se llevan 155.000 euros gastados de más".
Reconoce que ni se han planteado proponer el pago de contribuciones especiales a los vecinos de Murta para construir un pavimento más acorde con el entorno. No obstante, vecinos de la zona sostienen que "todo es mirar qué costaría; hablando se entiende la gente", manifiestan.
Entre tanto el Ayuntamiento se apresura a acabar la obra antes del Dijous Bo.