T. OBRADOR. MANACOR.
El proyecto del bulevar de la carretera Palma-Artà, en el tramo urbano de la ciudad de Manacor, de aproximadamente dos kilómetros, ha entrado en fase de plena discrepancia. Anunciado por el alcalde, Antoni Pastor (PP) en la anterior legislatura, aunque sin comprometer un presupuesto con implicación de instituciones supramunicipales, está recogido en varios volúmenes de documentación que un grupo de empresarios de la zona afectada ha podido consultar. No obstante, dicho grupo, que tiene como portavoz a Tomeu Gomila, expresa su "decepción" por la "falta de entendimiento" entre el Consistorio y el Consell, y más especialmente entre Pastor y la líder de ALM-UM, en la oposición, Catalina Julve.
En declaraciones a este periódico, Gomila lamentó el estado de "grave abandono" de la llamada, desde la apertura de la circunvalación norte en la pasada legislatura, Vía Palma-Artà. Advierte de "deficiente iluminación, malas hierbas, ratas, vehículos abandonados, solares degradados, falta de regulación de las plazas de aparcamiento, rotondas inacabadas conflictivas y escasez de pasos de peatones".
"Es imposible que las dos instituciones (en alusión al Ayuntamiento y al Consell) se pongan de acuerdo, y la amplia avenida que por su situación podría ser un orgullo y una gran oportunidad, se va deteriorando y algunos negocios van cerrando, por lo que les pediría una reflexión", dice Gomila, admitiendo que la reciente construcción de la rotonda del Molí den Polit por parte del Consell sí ha contribuido a la mejora de este punto de la vía.
"Nos han tomado el pelo"
Tras reunirse varias veces entre ellos y con el ex regidor Jaume Darder o incluso con Pastor y Julve, los empresarios tienen la sensación de que les han "tomado el pelo". Por esto han decidido no participar en más reuniones sobre el plan del bulevar, llegando a declarar: "Que hagan lo que quieran".
El tramo que debería ser embellecido comprende prácticamente desde la rotonda del polígono hasta el hipódromo. En este espacio hay hipermercados, grandes empresas (de alimentación, vehículos, muebles, etc.), el hospital, gasolineras y el cuartel de la Guardia Civil. Gomila avisa que podrían vincularse a la avenida "entre dos y tres mil trabajadores".
Algunos empresarios también denuncian que la Vía Palma-Artà fuera discriminada de las ayudas del Plan E. "No se ha destinado ni un céntimo a esta zona, que podría dar lustre a Manacor por su privilegiada situación", reprochan. Sin embargo confían que futuras subvenciones o como contraprestación al cercano paso del tren-tram que prevé el Govern, se invierta aquí.
Residentes y empresarios consultados por este periódico expresan múltiples puntos de vista.