EFE
El alcalde de Inca y diputado autonómico, Pere Rotger (PP), ha admitido hoy que gastar unos 150.000 euros en dietas durante dos años es una "barbaridad" aunque ha matizado que está "justificado".
Rotger ha hecho estas declaraciones hoy en los pasillos del Parlament en referencia a la crítica realizada por el PSOE de Inca hacia el consistorio por gastar esta suma en dietas durante los años 2007 y 2008.
Rotger ha dicho que sí que es una "barbaridad", aunque ha matizado que corresponden a todos los gastos de protocolo realizados por el Ayuntamiento, como comidas, clausuras o cenas con las asociaciones locales y con los hogares de jubilados, entre otro tipo de actos.
El alcalde ha apostillado que el 80 por ciento de esta cantidad es fruto de las actividades organizadas por la propia participación ciudadana, y que el resto corresponde a las dietas de los miembros del Ayuntamiento.
Rotger ha apuntado que cada año se realiza una cena con la tercera edad que supera los 12.000 euros por sí sola, mientras que la media anual de este tipo de gastos es de 75.000 euros.
"No negamos esta cifra, es correcta, nosotros ya lo habíamos mirado con el interventor de Inca, pero está más que justificado", ha apuntado el popular, quien ha reconocido que se podría haber evitado parte de ese gasto.
El alcalde de Inca ha comentado, por otra parte, que tienen problemas para recibir algunas partidas procedentes del Govern que suponen en torno a un 30 por ciento del gasto anual de los ayuntamientos baleares.
En este sentido, ha informado de que va a reunirse con la consellera de Asuntos Sociales, Fina Santiago, para informarle de que los ayuntamientos tienen problemas con el traspaso de competencias que debe hacerse del Govern a los consells insulares y a los consistorios.
Rotger ha agregado que el Ayuntamiento de Inca maneja un presupuesto anual de unos 30 millones de euros y que el peso económico que soportan por competencias que no les corresponden es de unos siete u ocho millones.
El edil ha apuntado que la deuda que acumula Inca es de unos 18 millones de euros, por lo que el pago de estas partidas supondría "una financiación de siete u ocho millones más cada año", lo que les permitiría salir de su endeudamiento y dar mejor servicio a los ciudadanos.