J. FRAU. SINEU.
El ayuntamiento de Sineu y Servihabitat, la empresa inmobiliaria de La Caixa, han entablado conversaciones por iniciativa municipal con el fin de negociar la posible adquisición del polémico edificio del Pou dels Horts por parte del Consistorio. El edificio de tres plantas se encuentra actualmente a la venta después de que Servihabitat ejecutase un préstamo hipotecario que había solicitado la anterior propietaria y constructora del inmueble, la ex recaudadora municipal Martina Gelabert, principal sospechosa de un desfalco de 880.000 euros.
La iniciativa de adquirir el edificio surgió en el último pleno municipal a partir de una propuesta de Sineuers Independents (SI) a la que se sumaron el resto de partidos y que instaba al presidente de la Fundació La Caixa a considerar la posibilidad de frenar la venta del inmueble, que tiene una altura más de las permitidas en la zona, y eliminar el impacto que tiene la construcción, levantada sobre un pozo catalogado del siglo XV. Los Independents creen que la mejor opción es el derribo del edificio para ubicar una plaza pública alrededor del pozo y pasar página a un expediente urbanístico que ha estado plagado de despropósitos.
En este sentido, Consistorio y La Caixa se reunieron la pasada semana para negociar una salida para el edificio del Pou dels Horts que sea satisfactoria para ambas partes. Según ha podido saber este diario, la entidad propietaria del inmueble habría ofrecido al Ayuntamiento la posibilidad de comprar el edificio con un préstamo a largo plazo y con unas condiciones favorables.
El valor aproximado de la construcción, según la entidad, sería de un 1,2 millones de euros. También se habría barajado la opción de realizar una permuta con otras propiedades municipales que no han trascendido.
A pesar de la irregularidad urbanística reconocida por el propio Ayuntamiento, el edificio del Pou dels Horts dispone del final de obra. Los seis pisos del inmueble se encuentran a la venta por precios que oscilan entre los 188.800 euros y los 205.800 euros, aunque el deterioro que empieza a sufrir la construcción es evidente.