Crisis PSM-UM. Guillem Ginard recrimina al BLOC la pérdida de plazas turísticas para el municipio
S. SANSÓ. CAMPOS.
Tras el anuncio del comité ejecutivo de UM el pasado jueves noche, ayer el alcalde de Campos, Guillem Ginard, oficializó la destitución de los dos regidores de PSM-Entesa, Joan Juan y Guillem Vidal, por "haber hecho méritos en Palma para que el municipio se quede de nuevo sin plazas turísticas y sin poder socorrer a los 500 parados que tenemos", señaló el regionalista, minutos después de la una de la tarde, tras firmar y notificar sus destituciones en la misma Casa Consistorial.
Además, el tercero de los integrantes de la coalición Campos pel Canvi (CxC), el socialista Mateu Burguera, anunció también su renuncia al cargo "por coherencia" respecto a sus antiguos socios Vidal y Juan (el cual debía relevar a Ginard como alcalde a principios de 2010) y de acuerdo con la cúpula insular del PSOE.
"Todavía no nos has dicho cuáles han sido los verdaderos motivos!", reprochaba Juan al primer edil tras la firma de las destituciones y frente a los medios de comunicación que se acumulaban frente al despacho de la alcaldía. "Hasta hoy por la mañana no nos ha notificado directamente la noticia", confesó el portavoz de CxC, quien recordó que "sin nuestros apoyos Ginard no sería hoy alcalde de Campos".
En una primera reunión que tuvo lugar pasadas las once de la mañana, el alcalde había culpado directamente al portavoz del Bloc, Biel Barceló, de ser el responsable directo de la situación. "No nos engañemos, el pasado sábado en el Consell UM y el PSOE ya habíamos apartado Son Baco de la mesa y acordamos reducir las plazas de las áreas de reconversión de 4.400 hasta las 1.700; sin embargo, el Bloc con su intransigencia lo dinamitó todo", explicó Ginard.
Bajarse los pantalones
Respecto a si había alguna posibilidad de que en próximos días se solucionara el desencuentro, Ginard fue claro: "Nosotros no nos hemos bajado los pantalones y no nos hemos echado atrás", aunque dejó una puerta abierta e ironizó: "Pienso y deseo que si los dos destituidos se implican y convencen a su gente de Palma de las necesidades reales de Campos, yo no tengo ningún inconveniente en recomponer el pacto; yo no defiendo la silla ni esas chorradas". El panorama se presenta ahora complicado para UM, que deberá gobernar en minoría, con los mismos ediles que el PP y con la amenaza constante de la moción de censura. Pese a ello, la oposición no contempla por ahora dicha posibilidad.