Crisis PSM-UM. Reacciones de los partidos a las últimas destituciones de ediles nacionalistas
J. FRAU. INCA.
El secretario general del PSM, Biel Barceló, que se reunió ayer con la ejecutiva del partido en el Puig de Santa Magdalena de Inca, avisó a UM que "si no arregla la situación en Campos, habrá consecuencias en los pactos" que los nacionalistas mantienen con UM y que se traducirán en una "ruptura de relaciones" entre ambos partidos. El líder del PSM, que realizó estas manifestaciones antes de confirmarse la destitución de los ediles de Campos, precisó que su intención es "mantener" los acuerdos de gobierno con UM en las diferentes instituciones, aunque avanzó que la ruptura de relaciones "será un hecho que provocará dificultades en los pactos, porque es una situación complicada y límite".
Por otra parte, Barceló reclamó la dimisión del alcalde de Campos, Guillem Ginard (UM), por la destitución de los dos ediles del PSM y por provocar la ruptura del pacto en ese Ayuntamiento. "Ginard es alcalde gracias a los ediles de Campos pel Canvi", recordó. A su entender, "hace meses que Ginard está buscando esta situación".
El secretario general del PSM atacó a UM por "no saber asumir sus propias decisiones, ya que la enmienda de Son Baco se retiró por decisión de todos los partidos del pacto", por lo que instó a la ejecutiva de UM a "poner orden" en Campos. Las destituciones del edil de Pollença y de los dos regidores de Campos por parte de dos alcaldes de UM "se han producido porque el PSM ha defendido un camino público (en el caso de Pollença) y el territorio (en el de Campos)".
Por su parte, el presidente de UM, Miquel Àngel Flaquer, defendió ayer la actuación del alcalde de Campos, que es "miembro de la ejecutiva y tiene autonomía" en su municipio, aunque no quiso valorar la destitución de los ediles del PSM porque son "temas internos" que "no deben afectar" las relaciones con el resto de partidos. Flaquer añadió que el partido está "valorando" la situación, pero "no tomará ninguna decisión radical".
Por otra parte, el portavoz de Alternativa per Pollença, Pepe García, acusó ayer al alcalde de Pollença, Joan Cerdà (UM), de estar "subordinado" a los intereses de la familia March "por encima de los intereses de los ciudadanos".