Pollença. La excursión reivindicativa del lunes provoca enfrentamientos
PEP CÓRCOLES. INCA.
Un portavoz oficial de la finca de Ternelles manifiesta que "la familia propietaria se siente perseguida de forma particular con la reivindicación del camino de Ternelles". "De todo el catálogo municipal de caminos que se aprobó, hay varios en situación similar, pero de ninguno se hace bandera y se persigue tanta polémica como con el de Ternelles", asegura el portavoz. La finca pertenece a la familia March.
El representante de la propiedad sostiene que "está claro que las plataformas que promovieron la manifestación del pasado lunes le han ganado un pulso al conseller de Medio Ambiente y al alcalde de Pollença". La fuente recuerda que, en aplicación de una sentencia del Tribunal Supremo, el Ayuntamiento y el Consell acordaron limitar el uso del camino a 20 personas por día durante seis días a la semana.
En la actualidad, hay una sentencia firme que indica que es un camino privado, pero con una servitud de paso. El ayuntamiento de Pollença aún no ha hecho efectiva la servitud de paso, porque debe indemnizar a la propiedad y no se ha fijado aún la cuantía, según explica el alcalde, Joan Cerdà.
Catálogo municipal
Por otra parte, el Consistorio no ha indemnizado porque sigue reclamando la titularidad pública del camino. Ha aprobado un catálogo en el que lo ha incluido, pero la propiedad de Ternelles lo ha recurrido. "Seguramente acabará otra vez en los tribunales", dice Joan Cerdà.
El portavoz de la propiedad opina que en un estado de derecho se puede reclamar legalmente, "pero las leyes están para ser respetadas". "Este caso es grave, pues quienes las incumplen son representantes electos con responsabilidades en el Govern". Se refiere al conseller de Movilidad, Gabriel Vicens, quien, acompañado por dos diputados del Bloc y el director insular de Patrimonio del Consell, saltaron la barrera que cierra el camino durante la excursión del pasado lunes.
La propiedad está a la espera de las decisiones que tomen ahora las autoridades al respecto. La fuente anterior sostiene, sin embargo, que está estudiando la posibilidad de sumarse al proceso sancionador que pueda abrirse.
El alcalde de Pollença, por su parte, telefoneó ayer directamente al president, Francesc Antich. El munícipe asegura que le comunicó su sensación de desamparo, al intentar cumplir órdenes del Ejecutivo autonómico sobre la limitación de uso del camino y observar cómo altos cargos del mismo desobedecían dicha orden.
El president le comunicó al alcalde que se entrevistará con el conseller Gabriel Vicens para que le dé las explicaciones oportunas sobre los hechos acaecidos, según comunicó ayer a este diario un portavoz del presidente.
La Policía de Pollença entregó también ayer al alcalde su informe sobre el asalto a la barrera del camino. El inspector jefe describe que una multitud se negó a obedecer las órdenes de que sólo podían pasar 20 personas y procedieron a saltar la cancela. El instructor identifica a las personas que reconoció. El alcalde informa que se procederá a la apertura de un expediente.
Felicitación
Alternativa per Pollença, en la oposición, manifestó ayer su felicitación a los participantes de la excursión, que lo hicieron de forma "ejemplar y sin llegar a las zonas de exclusión, como el Castell del Rei". Pepe García, portavoz del partido, denuncia que "el alcalde ha actuado defendiendo intereses particulares y no los del pueblo".