I. M. MONTUÏRI.
Los escolares de Montuïri contarán con red de caminos para poder ir al colegio de manera segura y fomentar así una movilidad más sostenible. Estos itinerarios – una idea puesta en práctica ya en zonas de Francia y Cataluña– tendrán un total de 1,8 kilómetros. Durante estos trayectos, los alumnos estarían supervisados por algún adulto.
Ésta es una de las principales propuestas que recoge el plan de movilidad urbana sostenible de Montuïri, presentado ayer en el Ayuntamiento por el alcalde Gabriel Matas (PP) y el técnico encargado de redactar el proyecto, Raúl Medina. Matas no dio plazos concretos para la aplicación del cambio viario, si bien dijo que durante las dos próximas semanas se recogerán posibles sugerencias de los vecinos y que, después, el plan será sometido a la aprobación del pleno municipal.
El pueblo experimentará una reordenación viaria de alcance. Una de las principales arterias del pueblo, la calle Major, pasará a ser una zona para peatones de forma que se restringirá el tráfico. Sólo podrán acceder los residentes y los vehículos de mercancías que tengan que llevar género a los comercios que hay en la vía. Como consecuencia de lo anterior, para crear un eje viario alternativo, se cambiará el sentido de las calles de Baix y de Sant Antoni.
El tráfico por el centro de Montuïri conocerá otra destacada novedad. Distintas vías adyacentes a la calle Major se convertirán en zonas de circulación restringida (Acire). Esto significa que se instalarán unos mecanismos de control (pilones retráctiles o cámaras lectoras de matrículas) para regular los accesos. Todas estas actuaciones llevan aparejada la supresión de hasta 250 plazas de estacionamiento en la zona céntrica del pueblo. Las calles afectadas serán las den Mig, Vanrell y Major, además de la avenida de Palma. Para compensar esta pérdida, la intención municipal es crear aparcamientos disuasorios en la periferia, en una ubicación aún pendiente de definir. .
El técnico Raúl Medina resaltó la importancia de promover medios de transporte más sostenible para cambiar así el modelo de movilidad imperante en Montuïri, donde, según recordó, el índice de motorización –de 0,75 vehículos por habitante– se sitúa por encima de la media autonómica y estatal.