J. FRAU. SA POBLA.
El comité de empresa de personal laboral del ayuntamiento de Sa Pobla decidió por unanimidad en una asamblea celebrada ayer en la sede consistorial la puesta en marcha de una serie de movilizaciones por parte de los trabajadores municipales en contra de la política del pacto tripartito (Independents, PSM y PSOE) en lo que se refiere a los asuntos laborales.
En un comunicado, el comité de empresa avisó de que el calendario de movilizaciones, todavía no definido, "irá en aumento a medida que pase el tiempo hasta llegar a ser todo lo contundente que permita la Ley".
Fuentes del comité de empresa del personal municipal de Sa Pobla explicaron que la decisión se ha tomado después de dar por agotado el "tiempo de confianza" que los trabajadores del Ayuntamiento habían dado al nuevo regidor de personal, Miquel Capó, para reanudar las conversaciones que avancen hacia un acuerdo sobre el convenio laboral. El comité acusa a Capó de "congelar las negociaciones" y de "dedicarse a perseguir y vigilar al personal, empleando a los compañeros de la Policía Local, con el beneplácito del alcalde Joan Comes (Independents)".
De hecho, las fuentes aseguraron que "a pesar de que el alcalde niega la vigilancia por parte de la Policía Local, un agente se presentó a la asamblea de ayer enviado por alguien". El comité expresó ayer su solidaridad con los miembros de la plantilla policial.
Miquel Capó es el regidor que sustituyó a la entonces portavoz de los Independents en el pleno, Bel Comes, quien dejó el cargo el pasado mes de abril por serias discrepancias con el alcalde, de su mismo partido. El comité recordó ayer que cuando Bel Comes era la encargada municipal de negociar con los trabajadores "se llegó a un diálogo fluido y más que correcto en el que la negociación y los acuerdos estaban el orden del día".
Despidos
Los trabajadores apuntan que "lo más grave" es que el pacto tripartito "ha empezado a despedir o a no renovar contratos laborales a aquellas personas que no son afines o son poco sumisas".
Respecto al convenio que, según el comité, "está paralizado desde hace dos años", los trabajadores municipales reclaman la "igualdad entre funcionarios y personal laboral" y un aumento de las retribuciones a estos últimos. Ante la "actitud de persecución y la negativa a dialogar", los miembros del comité de empresa se ven "obligados a emprender medidas" para resolver la situación.