Manacor. Dificultades municipales a la hora de gestionar algunos tributos
S. SANSÓ. MANACOR.
Los conductores manacorins deben ya al Ayuntamiento entre 2008 y lo que llevamos de 2009 más de un millón de euros en concepto de multas de tráfico. Así lo notificó el regidor de Hacienda local, Llorenç Bosch (PP), quien defendió la labor de los funcionares de recaudación del Consistorio, aunque anunció también la próxima firma de un convenio con el Govern para que les ayude en la labor.
Tan sólo en estos dos últimos años se han tramitado algo más de 26.000 sanciones por infracciones de tráfico en el casco urbano de la ciudad, de las cuales solamente 4.718 han sido abonadas de forma voluntaria, lo que representa un escaso 18%. Quedan pendientes todavía de cobro 572.000 euros pertenecientes al ejercicio de 2008, mientras que los computados hasta el 11 de septiembre de 2009 suman ya 498.000.
"Ahora que la recaudación de tributos pasará a ser gestionada desde Palma, creemos que los índices de morosidad seguro que bajarán, entre otras cosas porque ahora el Govern tendrá la capacidad de embargar las cuentas bancarias", dijo Bosch, a su vez portavoz del PP local.
Buena parte de las amonestaciones se derivan directamente de infracciones en la zona azul y de estacionamientos en lugares no permitidos, cuestiones gestionadas directamente por la Policía Local, quien ya en muchas ocasiones ha insistido en la saturación que les provocan unas funciones que no les corresponden.
Por su parte, la coalición formada por PSM-Esquerra-Verds, grupo que desde hace unos meses venía planteando la cuestión al Ayuntamiento, señaló ayer que no entiende "como una empresa con 400 empleados es incapaz de gestionar unos cuantos miles de multas de tráfico; además, con estas actuaciones lo único que consiguen es desprestigiar la figura de la Policía, quien realiza así un trabajo estéril poniendo multas", recordó Sebastià Gayà.
Retraso de los funcionarios
Asimismo, la oposición protestó por el "reiterado retraso de algunos funcionarios del ayuntamiento de Manacor, que se presentan horas más tarde a trabajar o incluso se van a desayunar a Sineu".
Hace unos meses, el mismo Llorenç Bosch había anunciado la puesta en funcionamiento de un sistema informático que permitiera controlar de forma detallada los horarios de llegada y salida, "Cosa que está prevista ahora para finales de año, junto a un control de detección y reestructuración interna". Bosch aludió a la actual situación de "paz social" con los funcionarios para dilatar la ejecución.