Inca. Relaciones laborales
J. FRAU. INCA.
El ayuntamiento de Inca ha puesto en el escaparate laboral a los alumnos de los talleres de ocupación subvencionados con dinero público con el objetivo de que los empresarios del municipio se animen a contratarlos. En este sentido, el Consistorio inquer ejerce desde hace ya doce años una función de Celestina, con la diferencia de que no es el amor lo que está en juego, sino el trabajo, un bien escaso en nuestros días y una necesidad que "dignifica realmente a las personas", según el teniente de alcalde Rafel Torres.
El Centre BIT Raiguer de Inca acogió ayer una jornada de puertas abiertas de la escuela taller Es Quarter y del taller de ocupación Sa Pèrgola a la que acudieron los alumnos y algunos empresarios de sectores relacionados con los dos cursos formativos y que están interesados en la contratación de trabajadores titulados.
El Ayuntamiento prepara los currículos de cada uno de los participantes en los cursos formativos y los distribuye entre los empresarios interesados, que de esta forma conocen el perfil de sus empleados potenciales. La regidora de Formación y Ocupación del ayuntamiento de Inca, Yolanda Pericàs, aseguró que "a partir de los datos que tenemos de los años precedentes, se puede asegurar que aproximadamente un setenta por ciento de los alumnos de estos cursos de formación y talleres ocupacionales encuentra trabajo al finalizar el aprendizaje".
El taller de ocupación Sa Pèrgola, de un año de duración, está destinado a personas desocupadas mayores de 25 años y está basado en la carpintería de restauración. Los alumnos están contratados como trabajadores desde el primer día y reciben formación profesional ocupacional y conocimientos sobre los riesgos laborales. Su sueldo es del 75 por ciento del salario mínimo interprofesional.
Por su parte, los participantes en la escuela taller Es Quarter aprenden durante dos años tareas de polimantenimiento de zonas deportivas y tienen entre 16 y 25 años de edad. Además de transmitir los entresijos del oficio, el objetivo del curso es el de enseñar a los alumnos normas básicas de la vida laboral como la puntualidad, la responsabilidad o el trabajo en equipo. En este caso, los jóvenes también perciben un pequeño salario y realizan trabajos reales para la comunidad contratados por el Ayuntamiento en las diversas instalaciones deportivas municipales.
Los alumnos mostraron su satisfacción por su participación en los cursos y manifestaron su esperanza en el futuro. La mayoría de ellos percibe un empleo en el horizonte.