EP. PALMA
El Grup Balear d'Ornitologia i Defensa de la Naturalessa (GOB) considera que es "inaceptable" que se vuelvan a extraer cantidades importantes de arena de los fondos marinos del litoral de Banyalbufar (Mallorca) para colocarla sobre la playa de Cala Agulla, en el municipio de Capdepera, según el proyecto de regeneración artificial, del que reclamaron al Ministerio de Medio Ambiente su retirada.
De hecho, los ecologistas adelantaron en un comunicado difundido hoy que se encuentran preparando sus alegaciones a esta iniciativa, que se encuentra en periodo de exposición pública, y que pretende vertir 120.000 metros cúbicos de arena procedente de la localidad costera de la Serra de Tramuntana, una zona de bajura que ya fue objeto de extracción de arenas en 2002, en aquella ocasión para regenerar las playas de Cala Millor y Can Picafort.
Según el GOB, este tipo de actuaciones son "ambientalmente impactantes y muy polémicas", y, por esos motivos, en 2001 el Ministerio de Medio ambiente --entonces encabezado por Jaume Matas-- consiguió la implicación del Instituto Mediterráneo de Estudios Adelantados (Imedea), que "hizo estudios previos a las actuaciones" en los que se realizaron varias recomendaciones específicas para el caso de las extracciones en Banyalbufar.
Concretamente, los científicos marinos recomendaron que "el tiempo de retorno de la perturbación (i.e. extracción de arena) no debe ser inferior a 15-20 años, para permitir de esta forma asegurar la recuperación de las comunidades bentónicas de arenas móviles que se perturbarán en la zona de extracción". Por lo tanto, habían transcurrido sólo siete años desde la anterior extracción, menos de la mitad de lo recomendado por el Imedea.
Otras recomendaciones son que la distancia de la zona de extracción de arenas --'zona de préstamo'-- a la pradera de alga posidonia oceánica adyacente "debe ser superior a 200 metros". Así como que la distancia a los fondos colonizados por maërl debía de ser superior a 150 metros. Mientras que la profundidad de dragado debía de ser inferior a 30 centímetros, altura equivalente a la de los 'ripples'.
Sin embargo, el GOB asegura que "desgraciadamente, las recomendaciones no sirvieron de mucho", como pudieron comprobar sus expertos, quienes constataron que "se dragó sobre zonas pobladas por posidonia", así como sobre otras de maërl, y que la profundidad de dragado fue superior a la prescrita. Con todo ello, el periodo de 15 a 20 años necesarios para recuperar la zona "debería ser mucho mayor", apuntaron desde la asociación.