Pujada a Lluc. Éxito de la XXX edición de la subida al monasterio a Pie de la Part Forana
PEP CÓRCOLES. LLUC.
Miles de peregrinos, unos 10.000, según la asociación de Antics Blauets, secundaron ayer la convocatoria para subir al emblemático santuario de Lluc. La Pujada a Peu de la Part Forana celebraba su trigésima edición, pero además coincidía con el 125 aniversario de la coronación pontificia de la Mare de Déu.
Los marxaires llegados desde los municipios del Pla, el Migjorn y el Llevant estaban citados sobre las cuatro de la madrugada en la plaza del Bestiar de Inca antes de emprender la subida definitiva hacia Lluc. Otros pueblos de la Serra, como Bunyola, Esporles, Sóller o Valldemossa, subieron al santuario por el barranco de Biniaraix. Pollença, por su parte, ascendió por la carretera vieja que la comunica con Escorca.
Los peregrinos procedentes de la Serra fueron los primeros en llegar. Sobre las 5,30 de la madrugada arribaban ya algunos. Sin embargo, el grueso de la subida empezó a ver el santuario entre las siete y las ocho de la mañana.
Los participantes pudieron desayunar en las proximidades de Ca s´Amitger a partir de las 7,00. Allí recibieron un tazón de chocolate caliente y Donuts. Además se les entregaron las tradicionales mides. La eucaristía la ofició en el Acolliment el prior de Lluc, Jaume Reynés. Antes se realizó una ofrenda floral a la Mare de Déu. Tras ella se entregó una placa a la viuda de Miquel Ballester, uno de los impulsores de la Pujada, ya fallecido.
A las 11,00 se celebró un oficio solemne en la basílica como conmemoración del 125 aniversario de la coronación pontificia de la Mare de Déu. Fue presidido por el obispo de Mallorca, Jesús Murgui. Asistieron a este acto la presidenta del Consell de Mallorca, Francina Armengol, y el conseller de Salud, Vicenç Tomàs.