MIQUEL ADROVER C. CAS CONCOS.
La segunda edición de la feria de Cas Concos resultó de nuevo un gran éxito al mejorar la asistencia de público y expositores respecto al año pasado: 75 puestos de venta que desde primera hora de la mañana llenaron la calle central de la localidad y sus adyacentes.
En relación a la variedad de mercancías, el visitante pudo encontrar desde artesanía en piedra, cerámica, embutidos, senalletes de pita, chacinería, quesos y muchos productos más. Como puntos de especial atracción hubo exposiciones de coches antiguos y de aparejos de labranza y carros que se utilizaban en la Mallorca rural de mediados del siglo XX.
Aunque realmente uno de los mayores reclamos de la II Fira en honor a Sant Nicolau un año más fue la demostración de los trabajos del campo, que se recreó desde las once de la mañana en una viña simulada. En ella se pudo ver cómo eran las labores de la vendimia tradicional y el cuidado de la viña y la tierra hace setenta años, sin ningún aporte mecanizado para llevarlo a cabo.
Desde el inicio se empezó con la vendimia de la uva madura, para después seguir con el podado de la viña, la recogida de sarmientos, la aireación, labranza y escanciado de la tierra para terminar con el aporte de tierra nueva a la viña.
Todos estos trabajos fueron realizados por la gente de Cas Concos que todavía recuerda cómo la uva se recogía en capazos de hojalata y se transportaba a mano hasta las portadoras, que estaban situadas en un carro más estrecho para poder circular por dentro de la viña y luego eran trasladadas a uno mayor para ser llevados a los cellers. La poda se realizaba con tijeras manuales, al igual que la recogida de los sarmientos, y con los mulos se araban con dos medidas diferentes de arado el interior y exterior de la línea del viñedo, mientras la tierra central que quedaba entre vid y vid se retiraba a pala o càvec manualmente, siempre en dirección opuesta uno tras otro a fin de airear la planta para luego volver a ser rellenada con la misma tierra que se había revuelto.
Finalmente también se realizó una demostración de aparejos y carros tirados por caballos y mulos. Mayores y jóvenes siguieron expectantes todas estas exhibiciones de trabajos a la antigua usanza y disfrutaron reviviendo esa época.