MÓNICA G. DOARTE. SÓLLER.
Dentro de tres meses, 50 familias del municipio de Sóller podrían verse envueltas en una verdadera odisea si el Ayuntamiento de la localidad, gobernado PSOE, UM, Entesa y Progresistes, no encuentra un local para la escoleta Confits, que en diciembre deberá echar el cierre debido a la venta del edificio que hasta ahora y desde hacía diez años tenía alquilado a las Hermanas de la Caridad.
El eventual cierre, además, empeoraría la situación que viven tanto en el pueblo y como en el puerto los padres del municipio de Sóller, cuyas cinco escoletes no dan abasto para la elevada demanda existente, sin contar los cincuenta niños que podrían necesitar una plaza como consecuencia del cierre de Confits.
Reformas
"El tema está muy difícil debido a que la normativa cambió bastante, y la nuestra era la única escoleta de Sóller que contaba con todos los requisitos exigidos. Para ello, tuvimos que hacer importantes reformas que pagamos nosotros, como por ejemplo la construcción de una cocina nueva o de tres baños", explica a DIARIO de MALLORCA Genoveva Sanchis Cortés, una de las gerentes que tiene la escoleta Confits.
En el hipotético caso de que el Consistorio solleric encontrara un local disponible para la ubicación del centro educativo, éste tendría que ser adaptado a la normativa urbanística actual, lo que necesitaría a su vez una importante inversión por parte de un Ayuntamiento como el de Sóller, que se encuentra en quiebra técnica en la actualidad.
"Desde el ayuntamiento de Sóller nos han dicho que necesitan un plazo de tiempo que oscila entre una o dos semanas para encontrar un nuevo lugar; mi socia y yo, por nuestra parte, les hablamos de un par de locales que hemos encontrado y que creemos que podrían llegar a servir. Dijeron que harían la gestión y los mirarían, y que ya nos llamarían", dice Genoveva Sanchis Cortés.
"Estamos cansadas"
La cogerente de la escoleta Confits asegura que tanto ella como su socia ya están "cansadas" y que no están dispuestas "a invertir más dinero".
Respecto a la finalización del contrato de alquiler por parte de las Hermanas de la Caridad, Sanchis Cortés explica: "Nos informaron de la venta del edificio en julio, pese a que en el contrato figura que nos tienen que avisar con más tiempo de antelación". La gerente añade que si hubieran sabido que no podían continuar en el mismo local que hasta la fecha, "no habríamos matriculado a más niños para dentro de un año y medio, pues se trata de un dinero cobrado e invertido".