PEP CÓRCOLES. BINISSALEM.
La vendimia de este año presenta una calidad excelente en cuanto al estado sanitario de las uvas. Por contra la producción de las cepas autóctonas es inferior a la esperada. Pere Calafat, presidente de la DO Binissalem estima entre un 20 y un 25% el descenso de producción de mantonegro, la variedad autóctona mayoritaria en la comarca.
Arnau Galmés, enólogo de las Bodegas Ferrer, confirma que "efectivamente este año hay poco mantonegro". José Luís Roses, copropietario de las mencionadas bodegas explica que "la añada va a ser incluso superior en kilos de uva a la de 2008. El caso es que es cierto que algunas variedades han producido poco pero otras lo han compensado", afirma.
Calafat indica que "el año pasado fue muy complicado con fuertes ataques de hongos que afectaron incluso a la floración. Lo que tenemos esta temporada es un poco la herencia de las dificultades de la precedente".
Uno de los grandes problemas ha sido la falta de lluvia. Desde mayo no llueve. Roses puntualiza que "el mes pasado se produjo una pequeña precipitación que sirvió para limpiar las plantas, lo cual es bueno". No obstante, el sector reconoce que este año ha sido preciso regar los viñedos.