EFE. PALMA
Los municipios mallorquines Valldemossa, Campanet y Puigpunyent son las primeras localidades que se han adherido a la Agencia de Disciplina Urbanística, perteneciente al Consell, que delega competencias de inspección, sanción y restitución de la legalidad urbanística en suelo rústico.
Según ha informado hoy el Consell en un comunicado, esta Agencia "hace así una apuesta valiente y da apoyo a los municipios pequeños que no disponen de medios para combatir la indisciplina urbanística" hecho que la que consellera de Territorio, Maria Lluïsa Dubon, ha calificado como "un momento histórico" en lo que atañe a la protección del territorio en suelo rústico.
Acorde con los convenios aprobados en el último pleno del Consell, los ayuntamientos delegan las competencias municipales de inspección, sanción y restablecimiento de la legalidad urbanística en relación a las obras, usos de suelo y actuaciones que se desarrollan sin licencia o orden de ejecución que se ajuste a la normativa de los municipios.
El documento establece que los consistorios pueden recibir inversiones de los fondos de la Agencia sin tener que abonar ninguna aportación económica al Consell por el coste del ejercicio de las competencias delegadas.
El ente público cuenta con un presupuesto de 1,4 millones de euros y dispone de cinco inspectores que se desplazan al lugar de la presunta infracción para identificar a los responsables.
En los próximos meses otros diez municipios delegarán sus competencias en suelo rústico a la Agencia, entre los cuales se encuentran Alaró, Sineu, Son Servera, Santa Margalida o Marratxí.