J. MORA. SÓLLER.
La consellera de Asuntos Sociales, Fina Santiago, y el alcalde de Sóller, Josep Lluís Colom, firmaron ayer un convenio por el que 40 de las plazas municipales de la residencia privada Bell Entorn pasarán a ser financiadas por la administración autonómica. Estas vacantes pasan a ser para personas en situación de dependencia.
La residencia Bell Entorn dispone de un total de 140 plazas, de las que 70 están concertadas con el Ayuntamiento. Los servicios sociales municipales se encargan de valorar y colocar en estas plazas a los ancianos que no disponen de recursos suficientes para sufragársela. Con el convenio suscrito ayer, 40 de las 70 plazas municipales pasan a engrosar la Xarxa Pública d´Atenció a la Dependència.
Las restantes 30 vacantes continuarán bajo la gestión municipal, como hasta ahora lo que, para el ayuntamiento de Sóller, supondrá un importante ahorro económico, ya que cada plaza tiene un coste que varía entre los 1.800 y los 2.000 euros mensuales, según el grado de discapacidad de los ancianos.