DIEGO QÜERIO. POLLENÇA.
Unos veinticinco propietarios de apartamentos situados en el Port de Pollença lamentan que "el Consistorio no atiende debidamente las denuncias presentadas por las molestias que causa un hotel al vecindario", dice Siegfried Müller, presidente de la asociación de vecinos las Araucarias. Según Müller, en 2005 se efectuaron denuncias contra el hotel por escapes de humo y por el ruido de sus aparatos de aire acondicionado.
Las denuncias vecinales se fueron sucediendo y en 2006 el Ayuntamiento decretó la paralización de la actividad. A principios de 2008 el hotel efectuó obras en el jardín y trasladó los aparatos desde el techo a un espacio semisoterrado. Los vecinos denuncian que "el traslado se hizo sin licencia y además las molestias se han seguido produciendo", indica Müller.
El alcalde Joan Cerdà reconoce los hechos, pero matiza que "la propiedad del hotel presentó un proyecto para legalizar las obras con un certificado de un ingeniero en el que se indica que cumple la normativa en cuanto a ruidos", dice. Los vecinos aseguran que sigue molestando y que el alcalde no les recibe.