M. C. ESPORLES.
El alcalde de Esporles, Miquel Ensenyat (PSM), mostró ayer su indignación tras la acusación vertidas por el Partido Popular local, que el pasado martes le acusó de "no cumplir con sus obligaciones".
Ensenyat, en declaraciones a este periódico, quiso dejar claro que sólo disfrutará de tres semanas de vacaciones este verano y no de dos meses, tal y como habían denunciado. Asimismo, el alcalde esporlerí dijo ayer desconocer la agenda de los regidores del PP, dos de los cuales no pudieron asistir al último pleno extraordinario convocado por la corporación para ratificar el Plan de Saneamiento Municipal.
Recordó, igualmente, que en el Ayuntamiento se están ejecutando las obras de remodelación del edificio aprovechando el periodo estival y que él personalmente se puso en contacto con los miembros de la oposición para comunicarles la anulación de la sesión plenaria del mes de julio.
El Consistorio patas arriba
Según Ensenyat, dada la situación actual de la Casa Consistorial y viendo los temas que se iban a poner sobre la mesa, la corporación consideró que no eran lo suficientemente importantes para convocar el pleno ordinario. Una decisión "totalmente incongruente" para los populares, y que en su opinión es una mera "excusa para que el alcalde no cumpla con sus obligaciones".
No en vano, Ensenyat reiteró el acuerdo adoptado por el equipo de gobierno al margen de las críticas vertidas por la oposición. "No hay ningún asunto que no pueda esperar hasta el próximo mes de septiembre, por ello se aplazó la sesión", aseveró el alcalde, visiblemente molesto.