SEBASTIÀ SANSÓ. MANACOR.
Manacor recuperará en breve una de sus estampas rurales más características. Con el acuerdo verbal cerrado y a falta sólo de la firma entre el Consell de Mallorca y el actual propietario, Joan Duran, el Molí den Sopa se convertirá el próximo verano en el único molino harinero de viento en funcionamiento de la isla.
Ayer, técnicos y artesanos de la administración insular comprobaban el estado de la estructura y la maquinaria del conjunto, seriamente dañada cuando en febrero de 2007 un rayo incendió la cubierta y el interior de la torre. Aina Serrano, coordinadora del programa de patrimonio rural del departamento de Medio Ambiente explicaba el proyecto: "La idea es recuperarlo tal y como era en sus orígenes, de tal forma que pueda moler y sea visitado para demostraciones".
Se cree que el molino pudo ser construido a mediados del siglo XVII, época en que se documenta el primer Sopa de Manacor, Pere Pastor, cuya estirpe se dedicó al oficio durante todo la centuria del XVIII. Unos meses antes de que se construyera un restaurante en sus inmediaciones, en 1963, se restauró por última vez el conjunto. En los setenta dejó de funcionar.
El molino, de casi diez metros de altura se divide en una vivienda rectangular que sirve de base a una torre de sección circular, realizada con piedra local recubierta de mortero de cal. Disponía de seis aspas de graella con velas –de los que tan sólo hay referentes en Malta–, tres pisos interiores y un mecanismo de trasformación de la energía en la zona inferior, algo extraño para la tipología mallorquina.
Según los informes que maneja el Consell, la restauración podría costar algo más de 100.000 euros. Medio Ambiente se haría cargo de toda la mano de obra artesanal de albañiles, carpinteros y herreros experimentados y el propietario de los materiales.