PEP CÓRCOLES. POLLENÇA.
Este año la feria del vino de Pollença ha tenido que recortar gastos debido a la crisis. Así lo reconoció ayer el alcalde, Joan Cerdà, y el presidente de la asociación Vi Primitiu, Josep Bibiloni. "Esto ha supuesto un esfuerzo adicional por parte de las bodegas y de los organizadores, pero a la vista está que es un éxito de participación. Repetimos el mismo número de expositores -42 en total- que el año pasado", explicó Bibiloni.
Ayer se procedió a la jornada inaugural con la asistencia de varios centenares de personas. Como es habitual la feria está montada en el Claustre de Sant Domingo. Los bodegueros ocupan los pasillos laterales y una gran carpa instalada en el patio central.
Mercè Amer, consellera de Agricultura, fue la encargada de inaugurar la cita de este año. Amer adelanto que "se está trabajando mucho en la obtención de una denominación de origen única para el vino de Mallorca".
Las propuestas
Entre las propuesta que el visitante puede hallar este año en Sant Domingo cabe destacar la presencia de vinos como los de Menorca y Eivissa, representados por tres bodegas.
Entre las novedades descuella una muy original que presenta la bodega Galmés i Ribot de Santa Margalida. Se trata del vino Petjades, que saldrá al mercado dentro de un mes. Lleva escurssach y gorgolassa a partes iguales y desprende un grato aroma a caramelo de café. Es una propuesta que ayer sorprendió a muchos.
Otra novedad es la marca Es pujol de Maria, de Maria de la Salut. Se trata de un vino interesante y de alta graduación.
Junto a las novedades se pueden probar clásicos galardonados como el conocido Torrent falç, de Santa Eugènia; o el Obac de Biniagrau (Biniali). También merece mención el Blanc de gel de la bodega local Mortitx, que tiene las viñas más altas de Mallorca.