J. FRAU. SANTA MARGALIDA.
El pleno ordinario de ayer en Santa Margalida aprobó una serie de informes municipales que rechazan por impactantes las dos obras más polémicas previstas en el municipio por el Plan Director Sectorial de Carreteras: la variante de Santa Margalida y la vía de conexión entre las carreteras Santa Margalida-Can Picafort y Muro-Can Picafort.
El alcalde Martí Àngel Torres (PP), explicó que el equipo de gobierno PP-CPU "tiene claro" que la variante de Santa Margalida "afecta a bastantes parcelas rústicas", motivo por el cual rechaza el proyecto. El informe municipal adjunta un diseño alternativo de variante "más corta y que afecta a menos gente" porque "así lo han aconsejado los técnicos". Respecto a la conexión entre las vías Santa Margalida-Can Picafort y Muro-Can Picafort, Torres afirmó que es "innecesaria".
Los grupos de la oposición coincidieron en la innecesariedad de ambos proyectos y criticaron al gobierno local por su "reacción tardía". El portavoz de UM, Joan Monjo, presentó una enmienda, rechazada por el equipo de gobierno, que instaba a PP-CPU a retirar la alternativa de variante para "dejar claro que el Ayuntamiento no quiere el proyecto".
Escuela de Can Picafort
Por otra parte, el equipo de gobierno aprobó con sus votos y el rechazo de toda la oposición una modificación puntual de las Normas Subsidiarias (NNSS) para la construcción del esperado centro escolar de Can Picafort. Finalmente, la propuesta del equipo de gobierno pretende habilitar un terreno en el llamado sector once del núcleo costero, fruto de la agrupación de una zona verde y un espacio docente que sumarían unos 7.000 metros cuadrados.
La oposición se mostró contraria a esta solución. Antoni Reus (Independents) explicó que la escuela podría ubicarse en suelo rústico mediante la declaración de interés general. Joan Monjo (UM), aseguró que la propuesta es "inviable" porque la zona verde incluida "no tiene salida a la calle". Miquel Cifre, del PSOE, acusó a PP-CPU de "pensar sólo en construir golfs, urbanizaciones y sectores comerciales" y calificó de "chapuza" la nueva agrupación de solares.
El equipo de gobierno rechazó también una moción de UM que reclamaba al Consell la devolución de las Normas Subsidiarias, en tramitación desde hace 22 meses.