crónica. Santa Margalida/´Pleno alternativo´
J. FRAU. SANTA MARGALIDA.
"Esto no es un mitin, estamos aquí para ejercer un derecho democrático que se nos niega porque el equipo de gobierno no quiere hacer los plenos por la noche". El portavoz socialista de Santa Margalida, Miquel Cifre, introducía de esta forma el denominado "pleno alternativo" que se celebró el pasado lunes por la noche en la Casa de Cultura de la Vila y en el que los tres portavoces de la oposición, Joan Monjo (UM), Antoni Reus (Independents) y el propio Cifre, repasaron la actualidad municipal desde su punto de vista, nada favorable a la gestión del equipo de gobierno PP-CPU, ante un auditorio formado por unas sesenta personas.
Los tres políticos tuvieron la oportunidad de hablar sin limitaciones horarias ni réplicas. El debate avanzó en una misma dirección, algo monótono por la ausencia de contrastes y sólo alterado por los murmullos de un público mayoritariamente afín a los tres portavoces.
Cifre, Monjo y Reus hablaron de los temas que consideran más polémicos. El socialista criticó el desajuste presupuestario y los 819.000 euros en fiestas, de los cuales 120.000 euros "se han destinado sólo a comidas, a la compra de votos". Por su parte, el líder local de UM explicó su propuesta de bajar el IBI, abortada por el gobierno local en el pleno celebrado el mismo día por la mañana. "Prefieren destinar 600.000 euros en asesores y personal de confianza que bajar el IBI", apuntó. El portavoz independiente recordó que la auditoría anunciada "sigue sin presentarse" y que el equipo de gobierno "ha aumentado las dedicaciones exclusivas y el personal de confianza para que todo siga igual de mal".
El urbanismo fue introducido en el debate por Cifre. "Los gorreros de siempre han destrozado el pueblo, los abusos urbanísticos no han cambiado", dijo. Monjo llegó a comparar los gastos extrajudiciales con los delitos de Rabasco. "A éste le han condenado por una cantidad menor a los 800.000 euros de facturas ilegales de este equipo de gobierno", subrayó. Tampoco se pasó por alto la adjudicación de las obras de Son Bauló, "un despilfarro de dinero", según Reus, "ya que se ha dado el trabajo a una empresa que costará 150.000 euros más que otras opciones". Cifre insinuó el pago de comisiones en este expediente. Otra cuestión comentada por el socialista: "la ampliación del ayuntamiento, cuyo coste ha aumentado en 400.000 euros, no es necesaria a menos que quieran colocar a todos sus amigos".
Al final, un joven del público preguntó: "¿pero han hecho algo positivo?". La pregunta descolocó a los portavoces, que no hicieron demasiadas concesiones. "La gestión habrá sido positiva para ellos", ironizó Cifre. "Estoy pensando, pero no se me ocurre nada", remató Monjo entre risas.