pollença. el establecimiento tendrá 350 plazas, cien más que ahora
JOAN FRAU. POLLENÇA.
El grupo Barceló presentó ayer en la conselleria de Turismo y en el ayuntamiento de Pollença el proyecto básico de ejecución de la reforma del hotel Formentor para reconvertir el emblemático establecimiento turístico en un cinco estrellas de lujo que derive en el "mejor hotel del Mediterráneo", según la propia empresa turística. El grupo hotelero está ahora a expensas del ayuntamiento de Pollença, institución que debe otorgar la licencia de obra, y confía en empezar las obras de reforma integral a finales de la temporada turística de este año. En total, los trabajos se prolongarán por espacio de cuatro años con interrupciones veraniegas para poder abrir el hotel durante la temporada turística alta.
José Canals, director de Operaciones del grupo Barceló, y Josep Vich, arquitecto responsable del proyecto de reforma del hotel, se reunieron ayer en el ayuntamiento de Pollença por espacio de tres horas con los representantes políticos para explicar los detalles de una operación que, de aprobarse en los términos fijados, supondrá una inversión superior a los veinte millones de euros y ampliará en unas cien plazas la oferta actual, quedando en un total de 350 plazas hoteleras, el máximo que contemplará la normativa municipal una vez se haya aprobado la adaptación del PGOU al Plan de Ordenación de la Oferta Turística, actualmente en tramitación.
Tal y como ha venido publicando este diario, el proyecto, bautizado con el nombre de Una línea blanca en el paisaje, prevé la reforma interior del edificio principal del hotel, cuya fachada no se modificará, para que todas las habitaciones tengan vistas al mar y una extensión de entre 40 y 50 metros cuadrados. El aparcamiento de desplazará de su ubicación actual para mejorar la entrada del hotel y se construirá una piscina que imite una playa, con arena incluida.
Un tercio de las plazas hoteleras se situarán en diferentes bloques de apartamentos que se construirán en los alrededores del hotel sobre antiguas construcciones auxiliares que se derribarán o bien sobre el espacio que actualmente ocupan las pistas deportivas.
Según explicaron los representantes del grupo Barceló, en la actualidad existen 17.910 metros cuadrados construidos, que se ampliarán hasta los 21.988 metros tras la reforma.
La principal novedad de la reforma reside en la construcción de un edificio destinado a ´spa´ y centro de convenciones con capacidad para 250 personas que tendrá una extensión de 4.266 metros cuadrados repartidos en dos plantas y estará semienterrado aprovechando la pendiente del terreno. El equipo de arquitectos de la reforma tiene intención de realizar próximamente un estudio de volumetría de este edificio para observar el impacto que ofrecerá desde los diferentes ángulos. El estudio se realizará con globos de helio colocados a la altura y longitud exactas del edificio, lo que aportará una idea del volumen que ocupará.
Estudio de impacto ambiental
Los promotores de la reforma presentaron ayer, junto con el proyecto básico, un estudio de impacto ambiental y paisajístico de la operación. El arquitecto Josep Vich aseguró que la obra será "totalmente respetuosa con el entorno" y explicó que de los 1.356 árboles existentes en la parcela urbana que será objeto de reforma, únicamente 81 están afectados por la obra.