02 de abril de 2018
02.04.2018
Residuos

Palma necesita 280 millones y años de obras para erradicar los vertidos al mar

Las mejoras dependientes de Emaya estarán finalizadas en 2021, las del Estado podrían tardar más

02.04.2018 | 02:45
Una imagen frecuente en las playas de Palma por culpa de vertidos de aguas fecales.

Daños ambientales

  • Principales enemigos de la posidonia
    Un estudio presentado hace tan solo unas semanas alertaba de que los vertidos de aguas fecales y los procedentes de las plantas desaladoras a la bahía es más perjudicial para la posidonia que los fondeos.
    Durante la pasada temporada alta, los vertidos de aguas fecales al mar fueron frecuentes, pero también durante el invierno. Organizaciones como Mallorca Blue y GOB han denunciado la aparición de desechos sobre la arena de la playa. 
El problema de los vertidos de aguas fecales en la bahía de Palma quedará resuelto totalmente cuando Emaya disponga de un nuevo colector, de depósitos para aguas residuales y la depuradora del Coll d'en Rabassa se haya ampliado y renovado, proyecto para el que todavía no hay fecha fijada. Sí se sabe el coste de todo. Emaya ha presupuestado en 200 millones de euros su plan de saneamiento de la ciudad, en el que se incluyen casi todas las infraestructuras antes mencionadas y otras mejoras menores. Pero además, el ministerio de Medio Ambiente se ha comprometido a financiar la nueva depuradora, con un coste de unos 80 millones de euros, por lo que la inversión final para acabar con los problemas de aguas fecales en la bahía será de 280 millones de euros, indican fuentes de la empresa municipal.

Está previsto que las obras pagadas por el Gobierno central comiencen en 2019, pero de momento solo se ha licitado el anteproyecto para la nueva depuradora y teniendo en cuenta la envergadura de los trabajos, su ejecución podría demorarse varios años. Esta nueva estación para tratar aguas residuales tendrá una capacidad para dar servicio a una población de un millón de habitantes, según Medio Ambiente.

Los proyectos que dependen de Emaya, como la canalización hasta la depuradora del Coll y el tanque de retención de agua podrían comenzar a construirse el próximo año y la duración estimada es de 23 meses, por lo que hablar de 2021 como fecha en la que estén en funcionamiento "es prudente", según fuentes de la empresa pública. Solo estas dos actuaciones suman 26 millones de euros y supondrán una importante reducción de vertidos ­–500 toneladas de contaminantes menos al mar al año– aunque no acabarán con ellos.

El nuevo colector general de aguas residuales discurrirá desde las Avenidas por el subsuelo de la calle General Ricardo Ortega hasta la depuradora del Coll d'en Rabassa, pasando por Nou Llevant y cruzando la vía de cintura y pasando por Son Malferit hasta llegar a la depuradora. Tendrá 3,2 kilómetros de longitud y dos metros de diámetro, transcurrirá a ocho metros de profundidad media. Su presupuesto es de unos 18,9 millones de euros.

Con esta nueva infraestructura se podrá desviar gran cantidad del agua sin tratar que llega a la estación de bombeo de la Costa del Gas y evitar los numerosos vertidos que se producen cuando llueve de manera abundante o por averías, debido a que las infraestructuras están obsoletas.

En cuanto al tanque o depósito de laminación, además de estación de bombeo, también evitará que las aguas residuales se viertan al mar. Se construirá junto a la nueva depuradora y contará con elementos de separación de sólidos, pozos y grupo electrógeno.

Pero además, el plan de saneamiento de Palma incluye la construcción de entre tres y cuatro tanques de agua más (en la depuradora de Sant Jordi y en la zona de Ponent), y diversas mejoras en los sistemas de bombeo y canalización, destacan desde Emaya.



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