28 de febrero de 2017
28.02.2017
Plagas

La procesionaria campa a sus anchas por el bosque de Bellver

El tratamiento preventivo es insuficiente en el pulmón verde de Ciutat, donde la oruga se ha adelantado por las lluvias y las buenas temperaturas

28.02.2017 | 08:37
La procesionaria campa a sus anchas por el bosque de Bellver

La primavera ha llegado para la procesionaria del pino, ya que las recientes lluvias y las apacibles temperaturas de estos días han hecho que las orugas salgan antes de sus bolsas y bajen a tierra, tal como se aprecia fácilmente en el bosque de Bellver. El tratamiento preventivo que el Ayuntamiento aplicó en octubre y noviembre con una empresa especializada ha sido insuficiente para evitar la presencia de las larvas, debido a que es "imposible" tratar toda la masa forestal, de 1,5 millones de metros cuadrados de extensión, mediante endoterapia vegetal o fumigación por tierra, según exige el decreto del Govern que indica cómo hay que actuar contra la procesionaria.

Hasta el año 2011, se aplicaba la fumigación aérea en el bosque de Bellver y era "más efectiva", en palabras de la directora general de Infraestructuras de Cort, Virginia Abraham. Sin embargo, el área de Sanidad Vegetal de la conselleria de Medio Ambiente, siguiendo instrucciones de Madrid y la UE, prohibió este tratamiento porque no solo acababa con las larvas de la procesionaria, sino también con otros insectos.

Desde el aire

Hace dos años, Medio Ambiente (con autorización del Ministerio) hizo una excepción en Bellver y permitió a Cort fumigar de forma aérea, ya que los controles que los expertos efectúan durante todo el año detectaron una eclosión de huevos entre agosto y septiembre, lo que les hizo prever que habría más orugas en la primavera de 2016, como especificó Abraham. Incidió en que "el procedimiento está muy marcado y se hizo así porque hubo un pico excepcional de huevos".

El año pasado, entre octubre y noviembre, se aplicó endoterapia vegetal en los árboles lindantes a los senderos oficiales, la zona de juegos infantiles, los merenderos y, en general, zonas frecuentadas por personas o cercanas a áreas pobladas, enumeró la directora general. En la "segunda y tercera línea del bosque se llevó a cabo una fumigación por tierra con un cañón, pero es imposible actuar sobre la totalidad del arbolado de Bellver", añadió.

Ahora que las orugas que aún quedan vivas ya están bajando a tierra, lo único que puede hacer la brigada de mantenimiento –que está formada por cinco operarios– es cortar las bolsas de los árboles y eliminar las larvas. Para evitar en lo posible que la población y las mascotas se vean afectadas por las molestias que provocan estos bichos, como urticaria, Virginia Abraham recomienda "pasear solo por los caminos habilitados para ello", no por los senderos que los usuarios han ido creando con los años por el interior del bosque sin control alguno ni por las pistas de tierra para los Bomberos.

Resto de la ciudad

Un millar de pinos públicos de toda la ciudad fueron tratados de forma preventiva a finales del año pasado y los resultados se están comprobando ahora. En el caso de las zonas de juegos infantiles, los parques públicos y los centros educativos, los operarios del área de Infraestructuras confirman que no hay procesionaria, según los responsables políticos de la concejalía.

El tratamiento de endoterapia vegetal consiste en inyectar en el tronco del árbol un producto que llega a la savia, por donde sube la materia activa hasta las hojas, por lo que cuando las orugas salen de sus huevos y empiezan a comer, se mueren. Según los expertos, es "un método inofensivo para la población y menos invasivo, así como muy económico y efectivo, aunque es un poco más lento que la fumigación".

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