17 de agosto de 2016
17.08.2016
Corrupción en la Policía Local

Un policía desvela al juez una supuesta trama para interponer multas falsas

Nueve funcionarios de las UII y los GAP declaran como investigados tras haber sido acusados por el testigo protegido 'El Ico' de repetidas extorsiones

18.08.2016 | 02:28
Abogados defensores y de Cort que ayer asistieron a las declaraciones.

Un agente de la Policía Local de Palma, que ayer declaró como investigado (imputado) por las acusaciones del testigo protegido Francisco Fernández Cortés, alias "El Ico," desveló al juez Penalva y al fiscal Subirán que alguien suplantó su identidad y la de un compañero para poner una multa de tráfico falsa a un ciudadano. Los investigadores sospechan de la existencia de una red que interponía sanciones inventadas para perjudicar a enemigos.

Según el policía, hace un tiempo descubrió que él y un compañero aparecían en un boletín de denuncia contra un conductor por saltarse un ceda al paso y lo denunció.

Al parecer, el multado había tenido una discusión de tráfico con un motorista que iba de paisano y después recibió la sanción, sin que en el incidente hubieran intervenido policías.

El declarante aseguró que él no había interpuesto aquella denuncia y que no sabía nada del conductor sancionado.

Este funcionario, como el resto de los 9 que ayer depusieron en el juzgado de instrucción 12, negó rotundamente las acusaciones de "El Ico".

Nueve agentes de las Unidades de Intervención Inmediata (UII) y de los Grupos de Actuación Preventiva (GAP) de la Policía Local de Palma rechazaron ante el juez Manuel Penalva, que investiga la supuesta trama de corrupción policial en ese cuerpo, haber cobrado mordidas de Francisco Fernández Cortés, alias "El Ico", narcotraficante y testigo protegido en este sumario. "El Ico" en una de sus múltiples declaraciones reconoció fotográficamente a los hoy investigados (imputados) como los policías que solían extorsionarle con pagos en efectivo, drogas o prostitutas en sus locales de ocio nocturno.

El magistrado Manuel Penalva y el fiscal anticorrupción Miguel Ángel Subirán interrogaron a nueve agentes de las UII y los GAP, que forman parte de una larga lista de policías acusados de corrupción por "El Ico". Los funcionarios declararon en calidad de investigados (imputados) y se mostraron muy tensos por la situación. Algunos de ellos explicaron a los investigadores que han cogido la baja médica por la ansiedad que les ha generado su imputación.

Los investigados, según las confesiones del testigo protegido, no eran los cabecillas de la presunta trama, pero sí que le exigían continuos sobornos de elevadas cantidades (500 euros por agente) para que sus negocios no sufrieran multas por exceso de ruido o por venta de drogas. Los sospechosos también se habrían beneficiado de copas y prostitutas gratis.

De acuerdo con el testigo protegido, los policías corruptos se presentaban por parejas en sus locales, especialmente en el Cavali, y muchas veces venían uniformados y muy armados. "El Ico" señaló ante el juez Penalva y el fiscal Subirán a los funcionarios que cobraban los cohechos en mano y a los que les acompañaban o se limitaban a esperarlos afuera del club.

Francisco Fernández no sabía los nombres de todos los policías y a algunos los identificó con características como tener los dientes separados o por esperar en el coche patrulla con los pies en el salpicadero.

No vieron a otros compañeros

Los declarantes coincidieron en negar las acusaciones del testigo protegido e incluso uno de ellos señaló que no conocía personalmente al hijo de "La Paca", aunque coincidió con él en unas demoliciones en Son Banya. "El Ico" aseguró de este policía que solía acudir a fiestas con prostitutas que trabajaban en algunos clubes. El investigado rechazó esas imputaciones.

El fiscal Subirán preguntó a los agentes si habían presenciado cómo otros compañeros exigían y recibían dinero del testigo protegido, un extremo negado por los declarantes.

De acuerdo con las revelaciones de Francisco Fernández Cortés, los agentes que frecuentaban sus locales sabían que él vendía cocaína y lo toleraban.

Fuentes de las defensas cuestionaron ayer la credibilidad de "El Ico" y resaltaron la endeblez de algunos de sus reconocimientos.

Esos mismos medios también tildaron de desproporcionados los pagos que el testigo afirma haber abonado a la trama corrupta, porque 500 euros por agente y en repetidas ocasiones supone que las cajas de los locales tenían que ser muy elevadas.

El próximo jueves está previsto el interrogatorio de otros agentes denunciados por el narco.

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