SILVIA VELERT. PALMA
La promotora del proyecto urbanístico de Son Bordoy que supondrá la construcción de 750 viviendas en el Molinar prevé iniciar las obras en enero de 2013. La empresa está redactando el plan de urbanización y busca la financiación necesaria para su ejecución. La inversión inicial alcanza los 200 millones de euros. Ahora se encuentra en la fase de tramitación para conseguir las licencias del Govern y el Ayuntamiento.
El Consell de Govern aprobó el pasado mes de marzo de forma definitiva la reserva de suelo para el desarrollo de este proyecto constructivo. Fuentes de la promotora señalan que el proyecto es similar al presentado durante la pasada legislatura.
De las 750 viviendas incluidas en el proyecto, 150 son de protección oficial, 250 libres y otras 350 de precio tasado. Los terrenos donde se levantará este núcleo residencial tienen una superficie de 112.882 metros cuadrados y están situados entre la autovía de Llevant y el Molinar.
El plan aprobado por el actual Govern reduce la densidad de población a 66 habitantes por hectárea y los edificios tendrán entre tres y cuatro alturas. Este solar incluye una zona comercial con planta baja más una altura en la que podrán instalarse negocios en los locales. Otros equipamientos proyectados son un aparcamiento junto al campo de fútbol y un parque de 14.500 metros cuadrados. En la actualidad el Molinar carece de zonas verdes de grandes dimensiones. El desarrollo de una nueva área deportiva con pistas de baloncesto y multiusos es otro de los aspectos destacados de este plan urbanístico.
Protección oficial
El Govern de Antich impulsó esta iniciativa para construir viviendas de protección oficial (VPO) a partir de la denominada Ley Carbonero de medidas urgentes para la obtención de suelo destinado a inmuebles de protección pública. Este sector del Molinar fue declarado como Reserva Estratégica de Suelo y el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) lo considera suelo urbanizable programado. El Ayuntamiento emitió un informe vinculante que asumió el Govern y que incluía cambios en el proyecto original de Son Bordoy. Entre ellos destacaban la necesidad de incluir conexiones viarias para evitar problemas circulatorios con nuevas entradas y salidas a Son Bordoy desde la autopista de Levante. La reducción de la superficie destinada al equipamiento comercial fue otra de las modificaciones solicitadas por Govern y Cort. La mayoría de las entidades vecinales de este barrio, el grupo ecologista GOB y el Partido Popular calificaron el proyecto de "pelotazo urbanístico" durante la pasada legislatura.