J. CAPÓ. PALMA.
El presidente del PP balear, José Ramón Bauzá, afirmó ayer que su partido apoya la reforma de la Platja de Palma "aunque no a cualquier precio". Bauzá, acompañado del presidente de la junta territorial de Palma, José María Rodríguez, se reunió ayer con la junta directiva de la asociación de hoteleros de la zona presidida por Francisco Marín, con el fin de conocer de primera mano la problemática planteada por este colectivo en relación al Plan de Reforma Integral (PRI) que en estos momentos está en exposición pública.
Los hoteleros plantearon las mismas reivindicaciones que escuchó el jueves de la semana pasada el president del Govern, Francesc Antich, referidas a la necesidad de mantener el número de plazas hoteleras actual –cifrada en 43.000–, frente a la reducción a la mitad que contempla el proyecto.
A juicio de los representantes del sector se debe dejar actuar al mercado, que ya se encargará de eliminar por sí solo el exceso de plazas hoteleras obsoletas. Reivindicaron asimismo que se ejecuten por parte de las administraciones todas aquellas inversiones en equipamientos en las que haya consenso, como las previstas en las canteras de ses Cadenes.
A juicio del sector, el aumento del peso del uso residencial en una zona turística va en detrimento del hotelero. Abogan también por la supresión de las trabas existentes para reformar la planta hotelera y temen que la reducción de plazas prevista convierta la Platja de Palma en una nueva Cala Major en la que, de una planta de 33 hoteles, se ha pasado a siete, sin que ello haya supuesto la revitalización de la zona.