Política. Las entrañas de una polémica decisión
MIQUEL ADROVER. PALMA.
El president del Govern y secretario general del PSIB, Francesc Antich, consiguió el martes apagar la hoguera que se estaba originando en Can Pastilla con el plan de la Platja de Palma y la demolición de casas particulares. El president ordenó parar los derribos, extinguiendo el fuego vecinal, pero puede que el incendio se haya propagado en su propio partido.
Según confirmaron a este periódico fuentes muy cercanas a los socialistas, la alcaldesa de Palma, Aina Calvo, exigió a Antich el lunes que tomara cartas en el asunto. Calvo contó para ello con una aliada que no fue otra que la presidenta del Consell y de la Federación Socialista de Mallorca, Francina Armengol. Entre las dos convencieron al president del Govern y a la cúpula socialista para que desautorizara el proyecto de Margarita Nájera y se desestimaran las demoliciones en Can Pastilla. Según cuentan las fuentes del PSOE, el argumento "fue muy simple y fácil de entender: Esta cuestión tendrá un coste electoral a ocho meses de los comicios. No podemos permitírnoslo".
Ahora Antich tiene que sacar toda su mano izquierda y sus dotes de bombero para que no sea Margarita Nájera la que le encienda otra hoguera en el seno del partido socialista. La ex alcaldesa de Calvià, aseguran, que está muy afectada por la decisión de Antich. Pese a que el miércoles afirmó que no se siente "desautorizada", entre sus allegados consideran que Antich le ha aplicado una desautorización en toda regla.
Antich se puede ver en tener que arbitrar un duelo entre poderes femeninos dentro del PSIB. Todo el mundo sabe que Margarita Nájera tiene muy buenas conexiones en la calle Ferraz de Madrid y de forma especial con el ahora director general de Turismo del Gobierno central, Joan Mesquida. Apuntan a que Nájera no se quedará quieta y especialmente después de escuchar a Antich afirmar que "no se puede perder el tiempo con proyectos que no se corresponden con el espíritu del plan".
Por contra, tiene a una Aina Calvo como el valor en alza para las próximas elecciones y también con línea directa con el PSOE estatal. Asimismo, Francina Armengol controla a la perfección el aparato socialista de Mallorca y en la isla consiguió mayor número de votos que el propio Antich en 2007. En los ambientes políticos de Mallorca se apunta que el oleaje de la Platja de Palma no ha hecho más que empezar en el PSIB.